Yo, Ciborg

Imagínate que te implantan quirúrgicamente cien electrodos en los nervios de un brazo. Imagínate que con eso puedes controlar una silla de ruedas eléctrica y una mano robótica. Y que puedes sentir el tacto de lo que siente esa mano robótica e incluso lo que siente otra persona. ¿Te lo has imaginado ya? Te acabas de convertir en un ciborg, un organismo cibernético. ¿Qué tal? ¿Te sientes como si estuvieras dentro de una película de ciencia-ficción? Pues todo esto lo consiguió en el año 2002 el profesor de cibernética Kevin Warwick, de la Universidad de Reading, en el Reino Unido.

Fuente:kevinwarwick.com

La historia comienza unos años antes, en 1998, cuando se inicio el proyecto Cyborg 1.0. A Warwick le implantaron en su antebrazo un chip transpondedor, que le permitía mediante la señal emitida manejar puertas, luces, ordenadores y otros elementos de un edificio inteligente. El chip era monitorizado en todo momento por un ordenador que permitía controlar donde se encontraba Warwick. El experimento duró nueve días y fue todo un éxito demostrando que el chip era lo suficientemente robusto para funcionar correctamente dentro de un cuerpo humano.

Decidido a llegar aún más lejos, en Marzo de 2002 se sometió a la operación que le implantó los electrodos en el nervio mediano de su brazo izquierdo, comenzando así el proyecto Cyborg 2.0. Con estos electrodos se pudo obtener la señal de 25 canales simultáneos que comunicaban la información obtenida del nervio. Con ésto primero fue capaz de conectarse directamente, y también a través de Internet, a un brazo robótico consiguiendo reproducir los movimientos exactos del propio brazo del profesor Warwick, y mediante sensores de la punta de los dedos robóticos, fue capaz de sentir lo que estaba tocando la mano robótica. Otros experimentos fueron el control de una silla de ruedas eléctrica, y la recepción de la señal de una gorra de béisbol equipada con un sensor de ultrasonidos, lo que le permitía sentir la forma de los objetos cercanos al sensor. El último paso del experimento fue el más trascendental cuando a la esposa de Warwick le implantaron una versión reducida de electrodos, con lo que Warwick fue capaz de sentir directamente los movimientos del brazo de ella. Esto si que se puede denominar conectar con los sentimientos con la pareja.

El profesor Warwick es el claro ejemplo del científico capaz de experimentar en sí mismo con el fin de avanzar en el progreso de la ciencia. Los descubrimientos de estos experimentos tienen aplicaciones claras en medicina, pudiendo ayudar a gente con algún tipo amputación o parálisis a que algún día puedan disponer de un miembro o un exoesqueleto biónico, conectado directamente a su sistema nervioso, con el que puedan desenvolverse con cierta normalidad en la vida. Algunos primeros avances a este respecto se han conseguido en el Centro de Medicina Biónica del Instituto de Rehabilitación de Chicago, donde varios pacientes están probando los primeros prototipos de esta tecnología. Curiosamente estas investigaciones está patrocinadas en parte por DARPA, la agencia del Departamento de Defensa norteamericano que estuvo tras los orígenes de Internet con la famosa ARPANET.

Pero a pesar de los beneficios médicos que puede proporcionarnos, Kevin Warwick defiende ir aún más allá, y usar estas tecnología para mejorarnos a nosotros mismos, para en el futuro integrarnos directamente con las máquinas, ampliar nuestra memoria (imagínate consultar la Wikipedia con tan solo un pensamiento) y nuestros sentidos con ellas, y ser capaces de comunicarnos entre nosotros de mente a mente o sumergirnos en realidades virtuales completamente inmersivas como ocurría en Matrix; conseguir, en definitiva, que la especie humana evolucione hacia una especie ciborg. Puede que todo esto suene a una novela ciberpunk de William Gibson, pero la realidad está ahí, a la vuelta de la esquina. Da un poco de miedo, ¿verdad?.

Os dejo enlazadas un par de entrevista con Kevin Warwick, una realizada por Eduardo Punset en el programa de La 2 Redes 2.0 y otra realizada con ocasión de su reciente visita a Madrid el pasado mes de Marzo para dar una conferencia en las Jornadas Ciencia y Sociedad 2011 de la Fundación Banco Santander.

A parte en su libro I, Cyborg, el profesor Warwick nos cuenta su experiencias durante los experimentos.

Publicado por Vik-Tor el 13 abril, 2011 en Tecnología | Lee el primer comentario

  • 13 abril, 2011, 9:10
    Spuas dijo,

    Mientras todo vaya en el sentido bueno, no habrá problema y podremos consultar la wikipedia con tan sólo pensarlo (qué rollo, se acabaron las discusiones de dudas cotidianas) e incluso sentir lo que sentiríamos con nuestro brazo amputado.

    Cuando la cosa cambie de sentido y las señales vengan de internet para hacernos sentir y controlarnos… no seremos robots bajo el control de “ikipedia?

    Por fin entiendo el plan maligno de Wikipedia para hacerse con el control del mundo! :)

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