¿Vuelve la burbuja?

A lo largo de la Historia se han producido distintas burbujas económicas, desde la de los tulipanes en la Holanda del siglo XVII hasta la burbuja inmobiliaria que ha tenido lugar recientemente en España.
Es posible que la aparición de este fenómeno sea inherente al capitalismo y a los mecanismos económicos en los que se fundamenta su desarrollo y, probablemente, se podría decir que es inevitable en las sociedades humanas cuando se dan determinadas circunstancias: el establecimiento de expectativas ante el crecimiento económico de algún sector por la coyuntura social o los avances tecnológicos estimula las operaciones especulativas sustentadas por el optimismo imperante.

Ha pasado algo más de una década desde la célebre “burbuja de las puntocom” y cabe preguntarse si el fenómeno podría repetirse, en este caso con las nuevas compañías basadas en redes sociales (Facebook, Twitter o LinkedIn por citar algunos ejemplos)

Recientemente Goldman Sachs ha decidido invertir, junto con la rusa DST, 500 millones de dólares en Facebook, disparando la valoración de la red social liderada por Mark Zuckerberg hasta los 50.000 millones de dólares. Por su parte Twitter, con unos ingresos estimados de 45 millones de dólares, era tasada hace un par de meses en 10.000 millones y Groupon, empresa de cupones de descuento con poco más de dos años de existencia, que rechazó a finales del año pasado una oferta de compra de 6.000 millones realizada por Google, ha recibido una valoración de 25.000 millones de dólares hace poco más de un mes ¿Estamos ante una nueva burbuja?

Burbuja

Fuente: www.ison21.es

El escenario no es el mismo que se presentaba en el cambio de siglo. Por aquel entonces la bonanza económica y el apabullante desarrollo de la tecnología de Internet provocaron una evolución injustificable de los precios y valores bursátiles sustentada en la especulación (Terra fue nuestro mejor ejemplo patrio). No se hicieron estimaciones sobre el valor real de las empresas, las cuales, por su parte, carecían en muchos casos de planes de negocio sólidos. Muchos inversores pecaron de ignorancia y falta de realismo y algunos otros de irresponsabilidad, mientras los medios de comunicación contribuían a inflar la burbuja y cualquier persona “jugaba” en el Nasdaq.

Quienes consideran que no se podrá repetir la debacle de las “puntocom” se fijan en que el panorama económico, marcado por la lenta recuperación de la crisis, dibuja un contexto diferente y argumentan además que la valoración de las nuevas empresas de internet utiliza criterios más tangibles, como la enorme base de usuarios existente y la probada efectividad de la publicidad y la recomendación en estas plataformas, que supone una nueva era para el marketing. A esto habría que unir que, si se ha aprendido alguna lección del pasado, las regulaciones deberían ser más estrictas en las operaciones que están por llegar.

Sin embargo parece que en los círculos de inversores privados, las inversiones en los nuevos negocios basados en redes sociales están causando furor y es posible que éstas se estén haciendo demasiado alegremente, al calor de las altas valoraciones de las compañías, centradas en el potencial a futuro. Las previsibles salidas a bolsa a corto plazo (LinkedIn y Groupon probablemente lo harán este año) estarán envueltas en incertidumbre.

Red social

Fuente: askjameshannan.com

A día de hoy, más allá de la cinematográfica Facebook y del pájaro azul de los 140 caracteres, la cantidad de aplicaciones sociales es muy elevada y las valoraciones de éstas no paran de subir: Zynga, creadores del fenómeno Farmville, se valora por encima de los 5.500 millones de dólares, a LinkedIn se le adjudica un valor superior a los 2.000 millones, y la valoración de Quora, Foursquare, Tumblr y otras sigue creciendo.

En esta situación, ¿se está dando al criterio de número de usuarios la importancia real que tiene o se está sobrevalorando? ¿Justifican las posibles capacidades de marketing de las redes sociales el potencial que se les adjudica? ¿Se puede repetir la historia?

En este interesante artículo un “superviviente” de la caída de las puntocom nos deja su receta para el futuro: creatividad + humildad. Tomemos nota.

Publicado por Viyu el 20 abril, 2011 en Tecnología | 4 comentarios para leer

  • 25 abril, 2011, 14:17
    Un anónimo dijo,

    Burbuja sin duda. Calculad el PER de empresas como Google, Apple o Facebook. De risa.

  • 26 abril, 2011, 0:15
    Plutarco dijo,

    Si se toma el PER dentro de los valores “usuales” está claro que es una buena burbuja la que se está hinchando. Pero también hay que tener en cuenta que la información es un activo difícil de valorar…

  • 2 mayo, 2011, 10:30
    Un anónimo dijo,

    Discrepo, Plutarco.

    La información es igual de dificil de valorar que cualquier otra cosa. Si genera beneficios tiene valor, si no los genera, no lo tiene.

    Hacer valoraciones basadas en la suposición de enormes beneficios futuros es como creerse que uno es rico por tener un decimo de lotería que, a lo mejor, toca.

  • 14 mayo, 2011, 0:28
    Viyu dijo,

    Añado un enlace sobre el tema de The Economist, que esta misma día seguía dándole vueltas a esta pregunta: http://www.economist.com/node/18681576

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