Joyas del Cómic III: Wonder Woman de George Pérez


Pocos personajes del noveno arte, ya sean masculinos o femeninos, pueden presumir de llevar más de setenta años publicándose ininterrumpidamente como Wonder Woman, la primera superheroína del cómic. Fue creada en 1941 por el psiquiatra William Moulton Marston, inventor también de uno de los elementos del detector de mentiras. Conocido por el seudónimo de Charles Moulton, viendo las posibilidades educacionales del cómic, le dio a la editorial DC Comics un personaje que pudiera interesar al público femenino. Durante sus primeros cuarenta y pocos años de existencia nunca pudo destacar especialmente aún siendo un icono cultural importante, llegando a tener su propia serie de TV en los setenta, todo debido a los equipos creativos que pasaron por sus páginas, correctos pero incapaces de crear una etapa realmente memorable del personaje, manteniéndola siempre a la sombra de los dos grandes superhéroes de la editorial, Superman y Batman. Hasta que llego el maestro Pérez.

El año 1986 era un año importante para DC Comics. Tras finalizar su Crisis en Tierras Infinitas donde habían la dado la vuelta completamente a su universo de ficción, era el momento de renovar sus personajes principales, y tras Superman: El Hombre de Acero de John Byrne y el Batman: Año Uno de Frank Miller, le tocó el turno a su principal superheroína. Y tal tarea recayó en el que hoy podemos denominar El Dibujante de Superhéroes. El norteamericano de origen portorriqueño George Pérez llevaba desde finales de los años 70 ilustrando las aventuras de los principales héroes de Marvel y DC, habiendo pasado ya por Los Vengadores, La Liga de la Justicia, Los Nuevos Titanes y la antes mencionada Crisis,  donde había demostrado su valía para dibujar magníficas páginas y páginas repletas de superhéroes con un estilo detallista y cuidado. Pero fue en la colección de la maravillosa amazona donde alcanzó sus mayores cotas artísticas. A finales de 1986 saldría a la venta el primer número de la nueva colección de Wonder Woman y bastaba con ver la magnífica portada doble de ese número para comprender que estábamos ante algo más que un simple tebeo.

Portada del primer número de Wonder Woman

Portada del primer número de Wonder Woman ©DC Comics

La portada solo nos daba a intuir lo que ibamos a encontrar en sus páginas interiores: los dioses griegos paseándose por un Olimpo que parece surgido de la mente de M.C. Escher; el nacimiento de la tribu de las amazonas en un lago de la antigua Grecia; la humillación de Hippolyta, reina de las amazonas, ante Heracles y el posterior éxodo hasta la recóndita Isla Paraíso donde las mujeres guerreras establecerían su nuevo hogar. Y por supuesto, el nacimiento de Diana, la princesa de las amazonas, y su elección como la campeona que tendría que defender al mundo de una terrible amenaza. En solo treinta y dos páginas Pérez fue capaz de contarnos esta historia con una perfección digna de ser comentada en cualquier manual de como hacer cómics. El dibujante se documento profusamente sobre la Grecia antigua, su mitología, su arquitectura, sus vestidos y peinados, incluso la forma de ser, para ser lo más fiel posible a la época, y con la ayuda del guionista Greg Potter nos trajo la mejor historia del origen de nuestra amazona favorita, basada en los dos aspectos que serían fundamentales a lo largo de toda la obra: el feminismo del personaje y sus raíces mitológicas.

Ese número solo fue el comienzo de una época inolvidable que se iniciará con la primera gran saga, en la que la princesa amazona se las vería con el mismísimo dios de la guerra, Ares. En ella se nos presentarían los personajes secundarios que serían fundamentales: el coronel del ejercito norteamericano Steve Trevor, la teniente Etta Candy, la profesora de arqueología Julia Kapatelis y su hija Vanessa, que ayudarían a Diana en una lucha contra reloj para impedir una hecatombe mundial, con un final épico, donde Wonder Woman triunfará gracias a la verdad, y donde comenzará la gran tarea de Diana en el mundo del hombre: conseguir la paz y el entendimiento entre todas las culturas.

Wonder Woman contra Ares ©DC Comics

Tras esta aventura nos encontramos un delicioso episodio de interludio en el que basado en los textos de cartas y diarios de cuatro de los personajes femeninos que rodean a Diana, junto con ilustraciones de lo descrito, nos van relatando desde sus puntos de vista los primeros pasos de la amazona en el mundo del hombre. En seguida, y tras un breve encuentro con una villana clásica complemente remozada, Cheetah, nos plantaríamos en una nueva saga, el Desafío de los Dioses, donde Wonder Woman debería enfrentarse a toda una pléyade de criaturas mitológicas y durante la cual nos descubrirían secretos de su pasado, como el porque de que su armadura se parezca tanto a la bandera norteamericana. De las historias que siguieron cabe destacar el duelo con la bruja Circe, aquella que aprisionó a Ulises convirtiendo a sus compañeros de viaje en cerdos, y el número 20 de la serie americana, un estremecedor relato de corte policíaco donde Diana se tiene que enfrentar con una dura realidad que nada tiene que ver con villanos y superpoderes, que no voy a revelar ya que es el eje principal del misterio planteado en el episodio.

Portada del Wonder Woman Annual #2 DC Comics

Portada del Wonder Woman Annual #2 © DC Comics

Después del número 24 de la colección, George Pérez abandonó los lápices para encargarse solo de los guiones, lo que hizo resentirse gráficamente a la serie, aunque siguió manteniendo la calidad argumental hasta abandonar definitivamente tres años después. Pero esos primeros veinticuatro números quedarían en el recuerdo de todos los aficionados al cómic como la etapa más gloriosa de la princesa amazona. Nunca nadie la dibujo tan hermosa ni la dotó de una personalidad tan real, una mujer fuerte a la vez que inocente, inteligente aunque insegura de si misma, enfrentada a un complejo mundo muy distinto a su idílica Isla Paraíso  y demostrando que era algo más que una chica mona con un bañador rojo y azul.

Recientemente Planeta DeAgostini ha recopilado esta etapa en una edición de dos tomos en tapa dura, con lo que cualquiera que quiera acercarse a disfrutar de esta maravillosa obra, lo tiene bien fácil.

Entregas anteriores:

Publicado por el 29 mayo, 2011 en Monografías | 3 comentarios