Cobardes vestidos de azul

Aunque realmente no es nada nuevo, durante las últimos meses hemos podido ver a algunos matones paseándose por las calles de varias ciudades españolas, principalmente en Madrid, que escondidos tras su placa y su porra, se han dedicado a agredir impunemente a ciudadanos que deberían estar protegiendo. Una pandilla de cobardes que parecen haber ingresado en la Policía Nacional con el único fin de disfrutar de la violencia, sino no se pueden explicar sus comportamientos cobardes. Menos mal que vivimos en un mundo en que buena parte de los ciudadanos llevan en la mano la única arma que puede ayudar a defendernos de estas injusticias, la cámara de vídeo de los móviles que ha dejado registrados esto actos injustificados.

Gorka Ramos detenido Foto: Gonzalo Arroyo, elmundo.es

El primer ejemplo que más me ha indignado fue el ocurrido al periodista Gorka Ramos durante las marchas del 15M el 4 de Agosto. El periodista se encuentra tranquilamente apoyado en una jardinera twiteando lo que esta ocurriendo cuando un grupo de siete antidisturbios lo rodean, y a pesar de indicarles que es periodista y que solo está haciendo su trabajo, al no querer irse de allí es arrojado al suelo, golpeado y detenido. En el vídeo se puede ver claramente como estando en el suelo uno de los matones uniformados le propina una patada. Vergonzoso. Argumentaron que les insultó y les escupió. En el vídeo no se puede apreciar que ocurriera algo así e incluso aunque hubiera ocurrido, no tendrían ningún derecho a golpearlo de esa manera.

Los otros dos casos de violencia bastante llamativos son los ocurridos la semana pasada durante las disoluciones de las marchas laicas. Estos sinceramente dan asco. En uno de los vídeos durante la disolución de la marcha de protesta tras disturbios del día anterior, vemos como otro de estos tarugos (que está mas allá de maderos) golpea primero a un chico con una bici, que intenta proteger a unas chicas que están refugiadas en un portal. Visto que se quedó con ganas de darles a la muchachas, segundos después corre tras ellas y golpea a una por la espalda. El chico de la bici decide intervenir y sujeta del brazo al matón para que deje de golpearlas, lo cual le conlleva que durante un rato el “simpático” agente de la autoridad lo acompañe dándole porrazos hasta que salen de la calle Carretas. Si señor, así es como se debe tratar a gente pacífica, así es como se debe actuar, atacando por la espalda de forma traicionera. Y encima a una mujer. Llamarlo cobarde en este caso es poco. Un diez para el chaval de la bici, aguantando los palos con estoicismo y portándose como un hombre de verdad.

Y seguimos con otros de estos “valientes” vestidos de azul. El vídeo grabado en la calle Atocha madrileña la misma noche que el anterior, nos muestra como tras ser increpados por una chica, un grupo de antidisturbios cambia de acera, se acercan a ella y podemos contemplar como otro nuevo tarugo le suelta un guantazo a la chica y la empuja contra la pared.  A continuación el mismo tarugo, tras detectar el flash de la cámara del fotógrafo Daniel Nuevo inmortalizando su fechoría se dirige contra él, golpeándolo varias veces con ayuda de sus colegas matones, finalizando con un golpe en la nuca que lo deja medio inconsciente tirado en la acera. Mientras tanto también golpean varias veces al compañero de la chica que lo único que está haciendo es intentar sujetarla y sacarla de allí cuanto antes. Otra actuación ejemplar de nuestras Fuerzas de Seguridad del Estado.

Podría seguir con los modales de los tarugos del caso de Patricia Horrillo o de Lidia Ucher,  pero creo que con estos sirven bien de muestra de como actúan algunos de esos señores funcionarios pagados por nuestros impuestos. La señora delegada del Gobierno en Madrid les llama casos aislados, pero cuando te pones a juntarlos todos, no parecen tan aislados y si frecuentes. Quiero pensar que entre todos los policías antidisturbios hay auténticos profesionales que saben hacer su trabajo, pero está claro que también hay una buena cantidad de tipos sin ninguna catadura moral que se creen que por llevar uniforme pueden hacer lo que les venga en gana. Aquí quiero hacer un pequeño paréntesis, ya que algunos lumbreras seguramente defenderán estos actos violentos por lo sucedido en Sol el día 17, cuando personas de la marcha laica increparon e insultaron a los peregrinos del JMJ que se encontraban allí. Esto también me ha parecido un espectaculo vergonzoso y esta claro que la organización de la marcha laica dejó bastante que desear. Tenían tanto derecho como las personas de la marcha a estar allí, y si querían rezar o gritar el nombre del Papa, pues que lo hagan, este es un país libre, pero decir que con eso estaban provocando y justificar así insultos, eso creo que ya es sacar las cosas de quicio. La marcha era contra el gasto por la visita del Papa, no contra la gente que había acudido a la JMJ y debería haberse limitado a eso. Con esto cierro el paréntesis y vuelvo de nuevo a las actuaciones policiales.

Lo que más me ha preocupado de todos estos sucesos es que varias de las agresiones han sido contra mujeres. Tanta campaña contra la violencia de género, y luego salen estos vídeos donde podemos ver hombres golpeando impunemente a mujeres y nadie del Gobierno levanta la voz para denunciarlo. Como llevan uniforme, pues no pasa nada, solo es una anécdota. Visto los comportamientos de esos energúmenos, no me extrañaría oír que alguno de ellos ha golpeado a su novia o mujer. Si son capaces de hacer lo que se ve en lo vídeos, no es nada descartable que lo puedan hacer también en su vida privada. A lo mejor resulta que es una tontería, una idea pasada de moda, pero a mi siempre me han enseñado que pegarle a una mujer estaba feo, pero parece que hay algunos por ahí que les debieron enseñar otra cosa.

Lo otro que me  está preocupando son las frecuentes noticias últimamente de agresiones policiales contra periodista, empieza a pasar de ser algo anecdótico a algo común. Parece como que a alguien le están empezando a molestar algunos periodistas y que salgan a la luz actuaciones como las comentadas. Aquí estaría bien mencionar a otro de los tipos de cobardes que hemos visto últimamente. Son aquellos antidisturbios que se quitan su identificación antes de entrar en acción, que deberían llevar visibles según la instrucción del Ministerio del Interior de 2007.  Esta claro que ya prevén hacer algo que puede traerles problemas y no quieren ser identificados, se esconden incumpliendo una norma. Si pensaran que lo que iban a hacer era algo no punible, no les importaría ser identificados, digo yo… Y existe otro tipo de cobarde, casi tan malo como el primero, que sería aquel policía que viendo como un compañero se extralimita en sus actuaciones no hace nada, porque estoy seguro que alguno de estos casos de violencia policial, alguno de los compañeros de los tarugos no les pareció bien lo que estaban haciendo, pero no intervinieron para detenerlo. Citando a Edmund Burke, “lo necesario para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada”.

¿Y como debería actuar la policía? Pues como le indican sus normas, siempre tratando con respeto y corrección a los ciudadanos, usando la violencia en los casos que sea requerida realmente, contra comportamientos violentos y no contra ciudadanos pacíficos. Si son insultados y quieren hacer cumplir las leyes, deben proceder a identificar a la persona que los ha insultado para denunciarla por ello. Aunque en esto casos quizás lo mejor que pueden hacer es ignorar los insultos y listo, ya que pueden empeorar la situación. Nunca golpear a una persona por haberlos insultado. Se supone que son profesionales que deben mantener la calma, pero parece mucho suponer. Si yo golpeó a alguien que me ha insultado, yo soy el que llevo todas las de perder. Parece que si eres policía no. El señor Pepín Blanco, tras primero decir que aquí no había pasado nada (debe ser que no tiene conexión a Internet o en el Ministerio tiene cortado Youtube) ahora dice que bueno, vale, vamos investigar un poco a ver si ha pasado algo, pero vamos, que seguro que no ha sido nada (debe ser que los vídeos los han debido hacer los de Weta Digital recreando policías virtuales golpeando gente). Y pese a que varios sindicatos de policía están de acuerdo en que se ven claramente extralimitaciones en los vídeos (menos mal, estos parecen tener ojos en la cara) seguramente se quedará en agua de borrajas, como tantas cosas en este país en el que vivimos, de sainete y pandereta, donde nadie dimite ni aunque se lo pongan de penitencia. Si acaso a alguno de los tarugos se le expedientará con una suspensión de una semana como mucho, cuando lo que deberían es expulsarlos directamente del Cuerpo Nacional de Policía, ya que han demostrado que no sirven para hacer su trabajo.

Pero esto es una simple muestra de la violencia inherente al ser humano que nos lleva acompañando desde el principio de los tiempos. Como la historia nos ha demostrado, puedes sacar al hombre de las cavernas, pero parece que no puedes sacar a las cavernas del hombre. No aprendemos a reprimir nuestros instintos violentos. No se puede evitar tenerlos, yo los tengo como cualquier hijo de vecino, pero hay que aprender a controlarse y no usar la violencia a las primeras de cambio, por muchas ganas que te den de sacudirle alguien. Y más si eres un representante de las Fuerzas de Seguridad del Estado, en este caso deberías dar ejemplo y no comportarte como un tarugo.

La violencia policial lleva ocurriendo desde que existe la policía, y seguramente continuará pasando, pero no por eso hay que dejar de denunciar hechos tan execrables.

Publicado por el 22 agosto, 2011 en Rajar por rajar | 2 comentarios