El grafeno, el silicio y el petróleo

“El grafeno, el silico y el petróleo”, mal nombre para una película pero tal vez apoyándome en el título de una película épica como “El bueno, el feo y el malo”, pueda sacar adelante esta entrada.

Arranco haciendo un poco de memoria y recordando dónde leí por primera vez la palabra “grafeno”. Hace un par de años, sin ser una aproximación ya que hablo de noviembre de 2010, leí un artículo que se titulaba “Grafeno, un tipo fino” de XLSemanal. En él hablaban de un rival para el silicio, material del que están hechos los chips que tienen todos esos aparatitos electrónicos que tanto nos gustan.

Contaban que el grafeno era resistente, transparente y extraordinariamente flexible, además es tan fino como es posible en este mundo en el que vivimos ya que solamente posee un átomo de grosor. Aseveraban pues que se trataba de una material estrictamente bidimensional.

Estructura del grafeno

Estructura del grafeno

Pero sus propiedades no se quedaban sólo ahí, es capaz de conducir la electricidad hasta 100 veces más rápido que el silicio y para colmo, es un material barato y abundante, ya que forma parte del grafito con el que se hacen las minas de los lápices.

Y para rematar, como “el bueno” que es, no contamina.

El grafeno ha permitido a Andre Geim y Konstantin Novoselov obtener el premio Nobel de Física 2010, al ser los primeros capaces de haberlo sintetizado.

Andre Geim y Konstantin Novoselov

Andre Geim y Konstantin Novoselov

Las expectativas eran inmejorables, ya que se hablaba de pantallas que se enrollaban, ordenadores muchísimo más potentes ya que los microchips creados con este material serían 10 veces más rápidos que los actuales de silicio.

Pero dos años después, todo parece seguir igual así que yo me planteo una pregunta simple ¿por qué? a continuación voy a presentar mi hipótesis, totalmente parcial y subjetiva, por lo que no le den tampoco mucha veracidad.

Con la aparición del grafeno, el silico pasa a ser “el feo” de esta película. Porque al lado del hermano “guapo” todo se ve de otra forma. Pero aún siendo ahora mismo el feo, todo parece mantenerse y que la producción de chips de silicio sigue viento en popa a toda vela. Aquí es dónde entra “el malo”(petróleo) para ayudarme a exponer mi teoría conspiratoria.

Pantalla flexible realizada con grafeno

Pantalla flexible realizada con grafeno

Desde hace años se viene hablando de que el petróleo es una fuente de energía con fecha de caducidad. Aparecen las energías renovables, los coches eléctricos, pero ninguno de ellos gana protagonismo con rotundidad y el petróleo sigue reinando y su precio sigue subiendo.

Los intereses económicos hacen que los negocios que se nutren del petróleo, desde maquillajes hasta motores, pasando por plásticos, sigan manteniendo sus procesos de fabricación inmutables y que  el interés de hacer prosperar las nuevas alternativas no sean rentables para ninguna de estas industrias.

Pues algo similar presiento que pasa con el grafeno y el silicio. Las industrias que actualmente usan el silicio, les interesa mantenerse igual y no hacer inversión hasta que la producción del grafeno pueda ser rentable, lo cual retrasará sus aplicaciones hasta que alguien se decida a dar el paso inicial para el uso del grafeno en la vida cotidiana.

De todos modos, el silicio ha buscado a un pariente cercano el siliceno, para poder competir de tú a tú con el grafeno…pero eso, será otra guerra.

Para finalizar, y como yo es muy probable que me equivoque, os dejo el punto de vista de Jose Manuel Nieves sobre el grafeno, mucho más optimista que el mío:

Más información sobre el grafeno: http://grafeno.com/

Publicado por el 6 diciembre, 2012 en Monografías, Rajar por rajar, Tecnología | 6 comentarios