Camellos, agujas y microesculturas

Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos

Mt 19,23-24

No es que me haya puesto bíblico por la visita del Papa, es que desde siempre me ha llamado la atención esta cita del Nuevo Testamento por lo extraña y curiosa que me resulta la comparación entre el gran cuadrúpedo del desierto y algo tan minúsculo y distinto como el ojo de una aguja. Sí es cierto que me ha venido a la mente la frase al pensar a dónde hemos llegado con burbujas, primas de riesgo y dividendos, y hasta dónde han llegado algunos, pero a lo que iba básicamente es a la unión del camello y la aguja y la curiosidad por el origen de la comparación.

El mayor best-seller de la Humanidad ha visto pasar muchos estudiosos por sus páginas, por lo que este simple versículo no iba a ser una excepción. Mientras hay quienes sostienen que la comparación es simplemente una hipérbole con toque oriental propia de la época, también hay quien especula que se denominase “aguja” a una puerta pequeña en los muros de la ciudad, por la que un camello transitaba con dificultad. Incluso hay opiniones acerca de que el “Ojo de la aguja” podría ser un paso montañoso muy estrecho por el que apenas cabía una persona.
¿Y el camello? Aunque no era un animal extraño para los judíos en la época de Jesucristo ( y de hecho la palabra “camello” proviene del hebreo) se cree que cabe la posibilidad de que en la traducción desde el griego que realizó San Jerónimo el término “kamelos” no se interpretase correctamente, al estar haciendo referencia realmente no al animal sino a una maroma, esto es, una cuerda gruesa.

Camello

Fuente: masmar.net

Como tantas otras cosas, el verdadero significado lingüístico de la frase se ha diluído, tras una cadena de traducciones e interpretaciones, en el río de la Historia. Y eso sin entrar en su sentido moral o religioso…

Pero, aunque pueda no parecerlo, hoy en día muchas cosas, incluído uno o varios camellos con sus jorobas, caben en el ojo de una aguja de las de coser. Y si no que se lo digan al escultor inglés Willard Wigan, célebre por sus microesculturas (de apenas 0,005 mm), que le han llevado a ser uno de los artistas contemporáneos más valorados y a recibir, entre otras distinciones, la Orden del Imperio Británico.

Camellos en el ojo e una aguja

Se pueden contemplar más muestras sorprendentes en su web oficial.
Y es que los tiempos cambian…

Publicado por el 19 agosto, 2011 en Frases, Historia olvidada | 3 comentarios

El Regeneracionismo más de un siglo después

Esa afirmación que hacen a una cuantos se preocupan de la reconstitución y suerte futura de la Patria es que, para que ésta se redima y resurja a la vida de la civilización y de la historia, necesita una revolución…

Joaquín Costa. (Monzón, Huesca, 1846 – Graus, Huesca, 1911) Este año se conmemora el centenario de su muerte.

Publicado por el 8 agosto, 2011 en Frases | Lee el primer comentario

La pequeña gran historia del primer tren español

Siempre había creído que la primera línea de ferrocarril de España había sido la que unió (allá por 1848) Barcelona con Mataró. Creo recordar que eso era lo que ponía mi libro de texto en su momento y durante mucho tiempo tuve esta respuesta como infalible ante una típica pregunta de Trivial. Pero no es cierto, o, al menos, no del todo…

Uno de los principales impulsores de esta línea, que inauguraría el ferrocarril en territorio catalán, fue Miguel Biada. Comerciante, nacido en Mataró, fundaría la “Compañía del Camino de Hierro de Barcelona a Mataró y Viceversa”, que, con este extraño y rimbombante nombre que nos recuerda a la época de la fiebre de los inventos, ejecutó el proyecto para unir el pueblo natal de Biada con la capital catalana, que a la postre significó la primera línea ferroviaria en territorio peninsular, o, si acaso, dentro del territorio que hoy sigue bajo soberanía española.

fuente: hechosdehoy.com

Sin embargo, la determinación para llevar a cabo este gran proyecto nació en el comerciante catalán unos cuantos años antes, en la entonces colonia española de Cuba. Allí, el 19 de noviembre de 1837, se inauguraba la línea que unía por tren La Habana y Bejucal, dedicada fundamentalmente al transporte de mercancías desde la rica región agrícola de Güines hasta el puerto de la capital cubana, y Biada estaba presente. Desde entonces la idea de unir Barcelona con la localidad que le vio nacer no le abandonó. Lamentablemente no pudo ver su sueño cumplido, al fallecer poco antes de la finalización del proyecto.

Así pues, la línea cubana, aunque en territorios de Ultramar, se puede considerar la primera línea de ferrocarril española. Pero aún hay más…pues algunos expertos en la materia consideran que existe documentación que prueba que la primera línea ferroviaria de España se construyó en 1834 (tres años antes) en el pueblo asturiano de Arnao, para transportar carbón desde la mina hasta el mar. Ahí dejo la línea de investigación para los más ociosos.

A la línea Barcelona-Mataró le siguió la línea Madrid-Aranjuez en 1851, la primera línea de vía estrecha en Langreo (Asturias) un año después y , a continuación, un boom ferroviario en aquella España convulsa de espadones e industrialización, que se plasmó en más de 5000 kilómetros de vías en veinte años.
Hoy la alta velocidad marca el ritmo de los nuevos tiempos, pero Biada y muchos otros entusiastas de su época fueron los auténticos pioneros.

Miguel Biada (fuente:biada.com)

Publicado por el 28 julio, 2011 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Shakespeare no se pierde una boda

Todos conocemos muchas composiciones de música clásica casi sin darnos cuenta debido a los anuncios, las películas o cualquier otra manifestación de la cultura popular. Una de ellas suele escucharse habitualmente en un evento de la vida social al que la hemos asociado indefectiblemente, y no es otra que la marcha nupcial de Felix Mendelssohn. Aunque quizá no lo sepamos, cuando la oímos, la Historia nos está conectando con uno de los más importantes dramaturgos de todos los tiempos: William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Mendelssohn compuso esta pieza musical originalmente en 1842, como parte de un conjunto de música incidental para acompañar a la obra teatral El sueño de una noche de verano, escrita por Shakespeare a finales del siglo XVI. El compositor alemán, que con tan sólo 16 años ya había compuesto la obertura para la obra, incorporaría posteriormente tres movimientos instrumentales: un scherzo, un nocturno y la célebre marcha nupcial, pensada para el intermedio entre loa actos IV y V.
Existe la hipótesis de que la pieza teatral, una comedia romántica repleta de amor y fantasía, fue representada por primera vez en su día precisamente con motivo una boda aristocrática, mientras que también se maneja la posibilidad de que se escribiera para la Reina de cara la celebración de la festividad de San Juan.

Retrato de Felix Mendelssohn

Retrato de Felix Mendelssohn

Pero, aunque Shakespeare está metido en todo esto ¿por qué se usa esta pieza en las ceremonias de boda?

La respuesta se encuentra unos pocos años más tarde. En 1858, Victoria, princesa del Reino Unido , e hija mayor de la Reina Victoria contraía, matrimonio con Federico Guillermo de Prusia, el que a la postre sería efímero Kaiser del Imperio Alemán (falleció a los 99 días de reinado). La princesa era una gran admiradora de los compositores alemanes y eligió entre las piezas de música para su propio enlace matrimonial la Marcha Nupcial de Mendelssohn y el Coro Nupcial de la ópera Lohengrin de Wagner, que hoy en día también se identifica como música de boda por antonomasia.

Tras esto el seguimiento del pueblo hacia la moda de la realeza en Europa hizo el resto y hoy estas dos piezas están indudablemente unidas a la ceremonia nupcial en Occidente. No creo que el genial inglés pensase que su legado estaría presente en tantas bodas cuando escribía aquello de “Con todo esto y a decir verdad, en nuestros días, razón y amor no hacen buenas migas”

Boda de la Princesa Victoria

Publicado por el 5 julio, 2011 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

El conde que conquistó España

Esta historia, que bien se podría ambientar con una banda sonora de clave y violines barrocos, comienza en las norteñas tierras escocesas, ante una lápida con una inscripción llamativa para un observador con curiosidad histórica:

Tumba Henrietta Mordaunt

Fuente: scottishwargraves.phpbbweb.com

“Sacred to the memory of Her Grace Henrietta, Dutchess of Gordon who was the only daughter of Charles Mordaunt, Earl of Peterborough and Monmouth who conquered Spain. She was born April 3rd 1682 and married in 1706 to Alexander Marquis of Huntly, afterwards Duke of Gordon to whom she bare 5 sons and seven daughters. She died at Preston Hall on the 11th day of October 1760 aged 78 years”


Si traducimos sin más: “que/quien/el cual conquistó (¿venció a?) España” ¿Conquistó España? ¿Toda ella? ¿El Conde de Peterborough y Monmouth? ¿Acaso ha evolucionado el significado del verbo?

Repasando un poco la azarosa historia española…muchos pasaron, los romanos se quedaron un rato largo en el terruño donde después habitaría un país llamado España, los musulmanes ocuparon toda la península (¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles…igual estoy mezclando…) y Napoleón, aunque a la postre se pudo aplicar aquello de ir a por lana y salir esquilado, en algún momento pudo alardear de algo parecido a una conquista. Pero no había noticias de que un noble inglés desconocido por el gran público hubiese conquistado España…

Las fuentes históricas sitúan a Charles Mordaunt, tercer Conde de Peterborough llegando a Barcelona en el verano de 1705 al mando de un ejército de ingleses y holandeses dispuesto a luchar porque una dinastía francesa no se ciñera la corona vacante de la decadente aunque aún poderosa monarquía española tras el fallecimiento sin descendencia de Carlos II. El miedo al desequilibrio de fuerzas en Europa había llevado a Inglaterra, Austria, Holanda y Portugal a apoyar la continuidad de los Habsburgo en la figura del Archiduque Carlos frente a Felipe V, el proclamado rey Borbón, y convertía a España en un campo de batalla de una guerra civil e internacional al mismo tiempo: la Guerra de Sucesión Española.
Tras el asedio y captura de Barcelona, Mordaunt ocupaba Valencia al comienzo del siguiente año y consolidaba la rebelión a favor del archiduque austriaco . Sin embargo a partir de entonces las decisiones del conde inglés empiezan a ser poco claras y a resultar controvertidas. Las tropas aliadas parecen no coordinarse bien a la hora de moverse hacia Barcelona para socorrer a la ciudad ante el asedio de los franceses y de acometer conjuntamente el ataque sobre Madrid, y las órdenes de Mordaunt retrasan y dificultan las acciones a juicio del resto de altos mandos. Finalmente en 1707 es llamado a comparecer en Inglaterra para dar explicaciones, acusado de haberse excedido en su autoridad y bajo la sospecha de que su falta de sintonía con el archiduque austriaco puede estar detrás de su comportamiento.

A su vuelta a territorio inglés se desataría un duro enfrentamiento político entre Tories y Whigs en torno a su persona y finalmente el conde acabaría destinado en Viena, y posteriormente en Frankfurt, con un cargo diplomático desde el cual trataría sin éxito de trazar un plan para convertir en Rey de España a Víctor Amadeo de Saboya.

Charles Mordaunt

Charles Mordaunt, tercer Conde de Peterborough y Monmouth

Tras su muerte en Lisboa en 1735 nos queda una vida convulsa vivida en las altas esferas del poder y los interrogantes acerca de su capacidad militar y de su habilidad para conjugarla con la política, acerca de si fue un conspirador o sufrió las envidias de su entorno o acerca de si realmente quiso ver al Emperador del Sacro Imperio sentado en el trono español. Pero una cosa parece cierta: a día de hoy la “conquista” de España por el Conde de Peterborough es vista como una fantasía en forma de epitafio.

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Gracias a Pablo por traerme esta idea de su viaje escocés.

Publicado por el 30 junio, 2011 en Historia olvidada | 4 comentarios

Edwin Armstrong: una historia triste sobre innovación tecnológica

Son por todos conocidos, por sus aportaciones al mundo de la electricidad y sus aplicaciones, grandes personajes como Nikola Tesla, Marconi, Edison o Alexander Graham Bell. Sin embargo hay otra figura notable, un ingeniero eléctrico que marcó la historia de la radio, del que es posible que muchos no hayáis oído hablar: Edwin Howard Armstrong.

No llegó a la luna, ni ganó siete Tours de Francia ni cantó aquello de qué mundo tan maravilloso, pero fue un prolífico inventor y visionario en una época en la que la radio despegaba como medio de comunicación de masas. Neoyorquino de nacimiento, graduado en 1913 por la Universidad de Columbia, realizó importantes avances con aplicación al mundo de la radio y durante los años treinta desarrolló una tecnología novedosa basada en la difusión de información sonora mediante la variación de frecuencia de la onda portadora: la modulación de frecuencia o FM. Hasta aquel momento la radio comercial había funcionado mediante transmisiones de amplitud modulada (AM), pero las emisiones en FM se mostraron capaces de proporcionar un sonido más claro y no se veían afectadas por las interferencias de origen atmosférico que inciden en la amplitud. Todo parecía indicar que el método ideado por el ingeniero norteamericano revolucionaría en breve plazo el desarrollo de la radiodifusión y le granjearía un brillante futuro. Pero ni su implantación fue rápida ni su invento le supondría a Armstrong las satisfacciones que cabría esperar.

fuente: narrativaradial.com

En la década de los 30 la RCA (Radio Corporation of America) dominaba la industria radiofónica en los Estados Unidos, siendo líder en la fabricación del equipamiento y la implantación de la red. David Sarnoff, presidente de la RCA, se mostró vivamente interesado al saber que se había conseguido un sistema que eliminase interferencias de la radio, y las pruebas de emisión realizadas por Armstrong desde las instalaciones de la RCA en el Empire State Building dejaron profundamente impresionados a los ingenieros de la compañía, que no dudaban de que se encontraban ante una tecnología superior y revolucionaria. Sin embargo las valoraciones tecnológicas no eran las únicas y Sarnoff no contaba con que la solución de Armstrong más que una mejora era una nueva tecnología . La RCA había construido un imperio radiofónico en AM, realizando una gran inversión, y la FM pasó a ser vista como una amenaza. El negocio iba viento en popa y el cambio de las infraestructuras suponía un riesgo. Desde los círculos directivos y legales se empezaron a mover los hilos y así, la poderosa RCA, con el pretexto de que la invención de Armstrong necesitaba más pruebas, daba la espalda a la radio FM y se centraba en el desarrollo de la incipiente televisión.

Armstrong centró entonces sus esfuerzos en extender el uso de la FM y, durante la Segunda Guerra Mundial, comenzó a conseguir que se instalasen cierto número de estaciones FM, trabajando sin descanso para hacer ver a su país las virtudes de la nueva tecnología. Sin embargo poco después la RCA movería ficha. Parece probable que el gigante radiofónico presionó a la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) para que, sirviendo a los grandes intereses empresariales, realizara la asignación de espectros de frecuencia desplazando a la FM a una nueva banda en beneficio de la televisión, con la intención de asestar un duro golpe al desarrollo de la radio de Armstrong. Y lo consiguió.
Ante todo tipo de impedimentos, la expansión de la radio FM se frenó, mientras la propia RCA incorporaba la tecnología a sus transmisiones televisivas y declaraba nulas las patentes de Armstrong, iniciando un litigio que duraría años y dejaría al inventor hundido moral y económicamente.

fuente: sciencecontrol.com

El último día del mes de enero de 1954 Edwin Howard Armstrong, el olvidado ingeniero que sentó algunas de las bases tecnológicas más importantes para la comunicación por radio, escribía una nota a su mujer y se arrojaba al vacío desde el decimotercer piso en el que vivía.
No pudo ver como su esposa Marion ganaba la batalla por la patente años después ni como la FM finalmente, a pesar de haber sido frenada durante tantos años, se hacía popular a partir de los años 70 y sobrepasaba a la AM una década después.

No ha sido ni será el único ejemplo en el que las entidades que poseen los medios para detener la innovación tecnológica los utilizan. Ni la única reacción al cambio. El gesto de sintonizar una emisora de radio también tiene su historia detrás.

Publicado por el 20 junio, 2011 en Historia olvidada | 5 comentarios

Los héroes menos conocidos del día D

Hoy, sexto día del mes de junio, se cumplen 67 años del desembarco aliado en las costas de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial, la mayor operación naval de la Historia, que significó el comienzo de la campaña militar que acabaría librando a Francia del nazismo y forzaría el fin de la guerra en el continente europeo.

Se ha escrito, narrado y filmado mucho sobre este acontecimiento y pocas cosas se pueden añadir ya pero, aunque es sobradamente conocido el papel jugado por estadounidenses y británicos en este día, quizá no todo el mundo conozca la aportación decisiva de un extenso, discreto y tranquilo país: Canadá.

Aquel histórico día las tropas aliadas alcanzaron las costas normandas en cinco playas: los americanos en Omaha y Utah, los británicos en Gold y Sword y los canadienses en Juno, en mitad de la zona británica. Ya en la noche previa, soldados canadienses del Primer Batallón Paracaidista fueron de los primeros aliados que pusieron pie en suelo francés, con la misión de tomar los puentes en los alrededores de Varaville y neutralizar los elementos defensivos alemanes.

Fuente: cbc.ca

A primera hora de la mañana siguiente, con un mar en condiciones muy adversas, la Tercera División de Infantería de Canadá desembarcaba en la playa de Juno, bajo intenso fuego enemigo y con tardío apoyo de los tanques anfibios Sherman DD. Al finalizar el día, tras duros combates con la 716 División alemana, los canadienses, a pesar del elevado número de bajas sufridas, habían penetrado en territorio francés más que ningún otro ejército aliado, habiendo llegado a cruzar la carretera Caen-Bayeux, varios kilómetros hacia el interior.

Pero los canadienses ya habían pagado un precio muy alto dos años antes, en agosto de 1942, cuando más de 4000 de sus hombres fueron masacrados por los alemanes durante el asalto a la costa francesa en la localidad de Dieppe, en una operación, de nombre clave Jubilee, que pretendía capturar el puerto, retenerlo cierto tiempo y volver al otro lado del Canal, para demostrar de esta forma que era posible desembarcar y establecer una cabeza de playa en la Francia ocupada. La operación resultó un absoluto desastre y una prueba muy dura para el país de la hoja de arce, pero también supuso un valioso aprendizaje de cara al día D, en el que devolvieron el golpe.

Soldados canadienses desembarcando en Juno. Fuente: cbc.ca

Recreando este hecho histórico y como homenaje a la contribución de los soldados canadienses en el asalto al “muro atlántico” se estrenó en el país norteamericano a finales del año pasado año la película documental “Storming Juno“, que recrea cinematográficamente, con gran despliegue de medios, los acontecimientos de aquel día en la playa con nombre de diosa e incluye testimonios reales de algunos participantes. Un pequeño tributo a aquellos jóvenes canadienses que dieron, con su sacrificio, un importante paso para liberar a los pueblos de Europa de la tiranía.

Storming Juno – Official Trailer

Publicado por el 6 junio, 2011 en Historia olvidada | 4 comentarios

Napoleón y las entrevistas de trabajo

Siempre recordaré una entrevista de trabajo en la que, en un momento dado y sin que aparentemente existiera ninguna relación con el contexto de la conversación que estaba teniendo lugar, el entrevistador le disparó al entrevistado (que resultaba ser un servidor) la siguiente pregunta: “¿Te consideras una persona con suerte?” No recuerdo sinceramente qué respondí (supongo que fue una respuesta lo más discreta y neutra posible para salir del paso) y durante un tiempo, con el hecho ya convertido en anécdota, me pregunté de qué decálogo de trucos para selección de personal habría salido esta treta. Pero la respuesta quizá está en la Historia.

“Dadme generales con suerte”. De entre las muchas frases atribuidas a Napoleón Bonaparte que se pueden encontrar, sin duda ésta ilustra a la perfección la devoción por la Diosa Fortuna que parecía tener el Gran Corso. Cuentan las historias (verdaderas o no) que en la elección de los oficiales para su cúpula militar el emperador francés valoraba la suerte de sus candidatos como un factor diferencial e interrogaba acerca de su relación con la ventura o la desventura.

Napoleón

Quizá exista la llamada suerte de los campeones, quizá Bonaparte tuvo suerte (ese encadenamiento poco probable de hechos externos, felices y difícilmente comprensibles) cuando consiguió evitar a Nelson de camino a Egipto y dejar para la Historia una piedra única y una arenga irrepetible a la sombra de las pirámides, o se consideró un instrumento de la Providencia mientras sus ejércitos le hicieron dueño de Europa, pero cuando, en las inmediaciones de Waterloo, la caballería prusiana arrollaba a la Guardia Imperial probablemente el corso sintió que la suerte que tanto veneraba le había abandonado.

Como dicen que él mismo dijo, a veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.

Con todo y con eso,  y en un sentido más amplio, la figura de Napoleón está presente en la empresa y en el llamado “management”. Y para muestra un botón (un artículo realmente) y hasta un libro.

Y tú, ¿te consideras un persona con suerte?

Publicado por el 10 mayo, 2011 en Historia olvidada | 3 comentarios

Un genio en la corte del Rey Felipe II

Cuenta la leyenda que un autómata de madera vestido con los ropajes de un monje, el Hombre de Palo, recorría el centro del Toledo del siglo XVI mendigando para regresar al final del día a la casa de su anciano y paupérrimo amo con lo poco que había conseguido. Su supuesto artífice era Giovanni Torriani, más conocido como Juanelo Turriano, un auténtico maestro de la relojería y la ingeniería, al nivel del mismísimo Leonardo Da Vinci, que de forma inmerecida ha quedado prácticamente olvidado en las arenas del tiempo de la historia de nuestro país.

Busto de Juanelo Turriano

Juanelo Turriano nació en 1501 en la ciudad italiana de Cremona. Su familia era humilde, propietarios de dos molinos sobre el río Po, pero esto no impidió formarse al joven Juanelo, gracias en parte al mecenazgo de Giorgio Fondulo, un físico, médico, filosofo, matemático y astrólogo que enseñaba en la Universidad de Pavía. Ya en su juventud fue reconocido por sus habilidades como relojero en su Cremona natal, y más adelante comenzó a ampliarse su fama al trasladarse a Milán y construir allí un magnifico reloj de mil ochocientas piezas y tres muelles, que mostraba las ochos esferas planetarias y marcaba las horas lunares y solares, instrumento que fue regalado al Emperador Carlos V en el año 1551. El rey, encantado con las habilidades del relojero, le concede una pensión de ciento cincuenta ducados, y le encarga un nuevo reloj, el Cristalino, en el que una esfera de metal cubierta por un cristal mostraba un zodiaco móvil. Para su finalización debe trasladarse a Bruselas, y es desde ahí desde donde parte hacia España en 1556 acompañando a Carlos V al monasterio de Yuste, tras su abdicación en su hijo Felipe.

Tras la muerte del emperador, Felipe II nombra a Juanelo Matemático Mayor y lo deja al cargo de los relojes reales, comenzando aquí su etapa más importante como ingeniero. Participó en la construcción de El Escorial, diseñando las campanas y probablemente ayudando a Juan de Herrera en el diseño de grúas y demás ingenios usados en la magna obra encargada por Felipe II. En 1563 el papa Gregorio XIII solicitó su colaboración para acometer la reforma del calendario, siendo su aportación bastante significativa como se puede ver en la tabla de cálculo que acompaña su Breve discorso alla Majestad de Re Católico interno la reduttione dell anno et restitutione del Calendario con la dichiaratione deglo instrumenti da esso per mostrarla in atto prattico, documento depositado en la Biblioteca del Vaticano. Otras de sus aportaciones significativas fueron en las obras de ingeniería hidráulica más relevantes de la época, como la Acequia Real del Jarama, la Acequia de Colmenar de Oreja, el pantano de Tibi en Alicante y por supuesto, la obra hidráulica que le daría mayor fama, el Artificio de Juanelo, construido para surtir a Toledo del agua del Tajo.

Maqueta del artificio realizada por Juan Luis Peces Ventas. Fuente: coiim.es

En 1565 el marqués de Vato encarga a Juanelo, en nombre de la ciudad de Toledo, la construcción de una máquina hidráulica con la que poder sacar el agua del Tajo y subirla a los depósitos situados debajo del Alcázar, salvando un desnivel de 90 metros. En el contrato se indica que el ingenio, a construirse en tres años, debía extraer diariamente unos 12400 litros y si se cumplían tales condiciones, se le pagarían 8000 ducados iniciales, y luego 1900 anuales. El italiano realizó perfectamente la obra, superando incluso la cantidad de agua solicitada, llegando a subir 17000 litros diarios. Pero a partir de aquí comenzaron los problemas para el pobre Juanelo. Los propietarios del Alcázar se negaron a repartir el agua con la ciudad, por lo que las autoridades de Toledo se negaron a pagarle las cantidades estipuladas en el contrato. El ingeniero no tuvo más remedio que pagar el mantenimiento del ingenio durante seis años, llevándole prácticamente a la ruina. En 1575 consigue que el Rey, junto con la ciudad, costeen la construcción de un nuevo artificio, esta vez basado en cucharas, que finalizaría en 1581. Felipe II pagó su parte, pero la ciudad, en una nueva muestra de tacañería, volvió a negarse a entregar la suya, lo que llevo a Juanelo a la desesperación, teniendo que abandonar el mantenimiento de su genial obra. Aun así la fama, ya que no la fortuna, si acompaño al italiano, siendo mencionado en los escritos de los grandes del Siglo de Oro: Lope de Vega, Quevedo y Góngora. Falleció el 13 de junio de 1585 en Toledo, completamente arruinado después de haber dado tanto a la ciudad que le negó sus derechos.

En los últimos años se ha ido poco a poco reivindicando la figura de este insigne ingeniero. Ya en los años 70 y luego a finales de los 90 se intentó reconstruir el artificio, del que no quedó plano alguno, pero problemas administrativos volvieron a dar al traste con la obra. Desde 1987 existe la Fundación Juanelo Turriano, encargada de mantener la memoria del genio italiano que se merece que su nombre sea grabado con letras de oro en la historia de España.

Publicado por el 9 mayo, 2011 en Historia olvidada | 2 comentarios

El ordenador de dos mil años de antigüedad

Octubre de 1900, costa de la isla de Anticitera. Una fuerte tormenta ha dejado aislado el barco del capitán Kondos, por lo que mientras esperan a que amaine, los buceadores recolectores de esponjas deciden echar un vistazo a la zona. Elías Stadiatos vuelve de la inmersión asustado, hablando de extraños cuerpos de hombres y animales pudriéndose en el fondo. Lo que había descubierto realmente eran los restos del naufragio de un pecio romano, entre los que había estatuas de mármol y cobre, ánforas y utensilios de la época, tesoros que llevaban más de dos mil años esperando ser encontrados. Pero había algo más entre los restos, algo realmente peculiar: la que podríamos considerar la primera computadora conocida creada por el ser humano.

Fragmento principal A

El descubridor del extraño artefacto fue Valerios Stais, que en 1902 localizó los primeros fragmentos del curioso mecanismo hecho de bronce y compuesto por varios engranajes; se localizaron 30, pero en principio se habla de que tendría por lo menos 35 aunque algunos suponen que podría llegar a tener hasta 72. A lo largo de los años se fueron encontrando más fragmentos con los que se ha podido ir determinando finalmente cual era su función real. El dispositivo estaba colocado en una caja de madera, con tapas, y estaba lleno de inscripciones en griego que servían como manual de usuario del mecanismo. Cuando una fecha era introducida mediante una manivela lateral, no encontrada entre los restos, el aparato mostraba mediante varias esferas frontales la posición del Sol, la Luna, y otra información astronómica, como la posición de los planetas o la de algunas estrellas, eclipses lunares y solares, las fechas de los juegos olímpicos, etc., todo ello basado en el modelo geocéntrico y sumando los conocimientos astronómicos griegos, egipcios, mesopotámicos y levantinos. Con este pequeño aparato (se supone que medía 34x18x9 cm) se podía viajar a cualquier lugar y tener un calendario lunisolar preciso en todo momento, predecir las estaciones, los periodos de siembra y de cosecha; ser, en definitiva, la herramienta perfecta para cualquier científico de la época.

Reconstrucción de la máquina de Anticitera. © 2008 Tony Freeth, Images First Ltd.

Resulta increíble pensar lo avanzada que podía estar realmente la tecnología en el año 100 a. de C. y lo lamentable que es que no haya llegado hasta nuestros días ninguna otra maravilla como esta, tardándose más de 1500 años en volver a crearse algo con tal precisión. Pero por lo que sabemos por la De Republica de Cicerón, está no fue la única máquina de engranajes de la época. Arquímedes llegó a contruir a finales del siglo III a. de C. dos planetarios de mesa que predecían los movimientos de la Luna, el Sol y los cinco planetas conocidos por aquel entonces, que quizás fueran los antecesores de la máquina de Anticitera. Dichos mecanismos fueron llevados a Roma tras la muerte de Arquímedes en el asedio de Siracusa y ahí se les pierde la pista. Solo podemos dejar llevarnos por la imaginación y soñar como hubiera sido la historia del mundo si estos primitivos ordenadores analógicos se hubieran desarrollado y expandido por todas las civilizaciones de la antigüedad. Quién sabe que nivel tecnológico podríamos tener hoy en día.

En el artículo La computadora de Anticitera del blog La Pizarra de Yuri podéis encontrar una descripción mucho más detallada del mecanismo, con sus esferas explicadas minuciosamente, y en la página del Antikythera Mechanism Research Project tenéis toda la información relacionada con este fantástico dispositivo.

Como curiosidad os dejo también este vídeo donde se muestra la versión completamente funcional del mecanismo hecha con Lego.

Publicado por el 27 abril, 2011 en Historia olvidada | Se el primero en comentar