España, cinco años después: violencia de género.

En nuestro “análisis googlero” de hace un lustro España lideraba en un aspecto concreto de la denominada violencia de género. Este dato en 2008 se refería específicamente a las muertes tras la separación. A la hora de analizar cuál es la situación cinco años después nos hemos encontrado bastante dificultad para acceder a datos públicos comparativos (y actualizados) a nivel europeo, en general en cuanto a violencia de género y en particular en el caso concreto que se comentaba en el artículo de antaño. No son mayoría los países que disponen de estos datos y los difunden. Lo que sí parece cierto es que, en cuanto a las cifras de muertes a manos de la pareja, España está por debajo de la media europea.

En los últimos años parece evidente que ha aumentado la sensibilidad social ante este problema y, al mismo tiempo, se han acometido proyectos legislativos en este ámbito. A finales de 2004 se promulgó la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de género, con el objetivo que se expresa en el primer artículo de la misma:

“La presente Ley tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.”

Yendo a los números…si analizamos los datos que proporciona el Instituto de la Mujer, dependiente del Ministerio de Sanidad, en cuanto a víctimas mortales por violencia de género, podemos ver que en el periodo 2008-2012 (incluidos) se registraron 318 fallecimientos, mientras que en el quinquenio anterior (2003-2007) esta cifra fue de 340 muertes. De modo que, para este dato en concreto, se puede observar una disminución del 6,47%.
Si comparamos sin embargo los datos anteriores y posteriores a la aprobación de la mencionada ley, siempre a partir de la misma fuente, y con datos disponibles desde 1999, se puede ver que la media de muertes anuales en el periodo anterior a la promulgación de la ley fue de 60,66, mientras que en el periodo posterior fue de 64,37. En este caso, no parece que la situación haya mejorado tras la aprobación de la ley, al menos en cifras absolutas.

En cuanto al número de denuncias por violencia de género, según los últimos datos presentados por el Observatorio contra la violencia doméstica y de género, integrado en el Consejo General de Poder Judicial, se ha producido un descenso del 9,55% respecto a 2008, aunque la desigualdad que caracteriza a España en tantas cosas también se refleja en estos datos, en los que se puede ver cómo la incidencia de este tipo de delitos en el extremo sur y la costa levantina es mayor que en el norte del país.

Denuncias violencia de género España

Número de denuncias por violencia de género en España (2008-2012). Fuente: Consejo General del Poder Judicial (www.poderjudicial.es)

Por otra parte, reseñar que el dato del número de denuncias tampoco puede ser analizado como bueno o malo en sí, ni indica realmente el número de sucesos de violencia de género que se producen en una sociedad.

Y, para finalizar, otro aspecto que se está oyendo últimamente tiene que ver con el repunte de la violencia de género entre los más jóvenes, y particularmente entre los adolescentes. En este sentido, si comparamos los datos que ofrece el Observatorio en cuanto al número de menores enjuiciados cada año, podemos observar que se ha pasado de 113 en 2008 a 144 el pasado año 2012, lo que representa un aumento del 27,4%. Los datos del primer semestre de 2013 y de los últimos años parecen confirmar esta reciente tendencia al alza.

Publicado por el 7 noviembre, 2013 en Actualidad | Lee el primer comentario

Hemeroteca

Era un martes, parece ser que el día resultó ser soleado, y en el blog escribí algo sobre economía. No acostumbraba a hacerlo (ahora tampoco) y no tengo grandes conocimientos en dicha materia. De vez en cuando leo por encima The Economist para matar algún rato muerto y refrescar un poco el inglés, y en aquel mes de febrero se ve que lo hice y a continuación me puse a escribir. Hoy, no sé por qué,  he recordado ese artículo, aunque lo que no recuerdo es si en aquel momento la palabra crisis se empezaba a oir con frecuencia (diría que no)  ni qué noticias copaban las portadas de los diarios en aquel invierno de 2007. Pero para eso están las hemerotecas.

Me gusta consultar hemerotecas. Y no sólo por su poder para constatar incoherencias e incumplimientos de promesas, tan de moda hoy en día, sino por su valor como fotografía escrita de la Historia. Ver aquello que fue presente, valioso, impactante o doloroso, antesala de un futuro incierto que en una vuelta de manilla horaria le acompañó al pasado, es un ejercicio, a veces fascinante, de viaje a aquel mundo que ya no es éste en la piel de aquel que fuiste, pero ya no eres. Será la edad.

Internet favorece al cultivo de esta personal afición, y el caso es que aquel día, el día después de unos Oscar que encumbraron a Scorsese, los diarios nacionales se enredaban en el proceso judicial del 11-M, narraban el último atentado en Afganistán, reportaban una operación policial de calado contra las bandas de albanokosovares que asaltaban viviendas en España y dedicaban algún espacio al Estatuto catalán y a ETA. Poco se hablaba de economía en las portadas, a decir verdad. Sólo un discreto titular anunciaba la disminución de beneficios de Iberia, que “sólo” había ganado 116 millones en 2006.  La misma Iberia que hoy pierde casi un millón de euros al día.

Periódicos

Como se puede ver hojeando cualquier periódico de un día de este diciembre recién nacido, el escenario en el que interpretamos hoy nuestros respectivos papeles dista del que retrataron aquellos titulares, y quizá también del que imaginaron quienes los escribían. Dentro de otro lustro seremos registro de hemeroteca. Y podremos hablar sobre ello. Aunque, nos guste o no, el futuro ya no es lo que era…


El artículo que reproduzco a continuación fue escrito el 27 de febrero de 2007, en la realidad de aquel día, por mi yo de aquel momento. Y así fue.

España, ¿imparable?

De un tiempo a esta parte los medios extranjeros han mostrado un creciente interés por la coyuntura económica española. Recientemente, tanto Financial Times como The Economist han elaborado sendos dossieres acerca de nuestra economía, destacando tanto su buen momento como su incierto futuro.

Con un crecimiento apreciablemente superior a la media comunitaria, un extraoridinario ejercicio bursátil y una expansión inédita hasta ahora hacia mercados extranjeros (aparte de la tradicional área de influencia lationamericana), la economía española parece imparable. Sin embargo… …este crecimiento es desequilibrado, incompleto y dependiente, y es difícil prevenir lo que está por llegar. En este sentido, The Economist titula uno de sus artículos a modo de advertencia:”Bull run, the good times may not last”. Aparentemente nuestra economía crece rápido, pero no soluciona sus clásicos problemas estructurales: carencias en el ámbito educativo, insuficiente inversión en I+D, baja productividad, lenta adopción de tecnologías de la información… Todo ello dificulta la innovación, la confección de un tejido empresarial sólido y la creación de propuestas de valor añadido, aspectos claves para garantizar la competitividad.

A esto hay que sumar una excesiva y desconcertante dependencia del sector de la construcción, el elevado endeudamiento de las familias, relacionado con la situación del mercado inmobiliario y superior a la media europea, y la disminución de las ayudas de la UE.

Pues más o menos esto es lo que hay. Parece que España se ha lanzado a crecer a lo alto sin crecer a lo ancho y en esos casos a veces pasa que el árbol se rompe. A mí me da en la nariz que esta película no va a tener un final feliz, pero espero no tener futuro como profeta…:)

En otro post podremos hablar del mileurismo, la señora hipoteca, la jornada laboral de n horas, el Pocero o cualesquiera otras maravillas de nuestra boyante economía…

Publicado por el 3 diciembre, 2012 en Sin categoría | 3 comentarios

Crisis en las TIC…emprender o morir

Finalmente la crisis ha llegado. Sé que parece que soy ZP hablando con retraso de una noticia evidente desde hace años, pero me refiero al sector TIC. Estos años pasados todos los sectores se vieron afectados en menor o mayor medida, pero las TIC parecían un tanto inmunes a esta crisis.

Esto tiene fácil explicación, y es que los contratos se firman a futuro y las partidas presupuestarias se asignan previamente. Las empresas hace un par de años empezaron a no cerrar contratos con empresas TIC, y es ahora cuando las consultoras ven que su bodyshopping se complica y sus oficinas se llenan de empleados sin proyecto asignado. Y además también reducen sus ingresos dado que algunos de sus clientes tienen problemas para pagarles.

ERE desde el punto de vista de Forges

Llega ahora una época en la que los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) serán la palabra recurrente en empresas que parecían inmunes a la crisis como Indra o Accenture. Todas las cárnicas (consultoras TIC) se verán afectadas casi con toda seguridad y será un mal momento para cambiar de empleo y un buen momento para las empresas para bajar sueldos y recortar beneficios sociales como los tickets de comida, seguros médicos, etc.

Y ante este panorama, ¿qué podemos hacer? ¿ se une esto al holocausto de primas de riesgo, banqueros ladrones y políticos corruptos que estamos viviendo? ¿es posible que los mayas tuvieran razón y en 2012 todo se acaba? Pues la respuesta es rotundamente NO.

Es una época complicada pero esto lo que demanda son cambios. Cambios en la forma de afrontar la política, renovar el panorama económico, reformar el sistema…pero aquí no voy a hablar ni de política ni de economía.

En momentos de crisis es cuando no sólamente se puede, sino que se debe ser emprendedor y apostar por algo novedoso. Y para ello el cambio debería de empezar en las universidades españolas.

Tecla de "Crear mi empresa"

Las universidades españolas fabrican, salvo algunas excepciones, individuos cuyo objetivo es trabajar para una empresa. No se fomenta el ser emprendedor y crear tu propio negocio. En España, mal que nos pese, si creas un negocio y no es un bar te miran raro. ¿Cómo vamos a esperar que el dueño del próximo Google o Facebook salga de una universidad española? Tal y como está el tema planteado eso es imposible. Además si se alentase a la gente a ser emprendedora, se generarían nuevas empresas y con ellas nuevos puestos de trabajo, atacando así el problema de desempleo tan brutal que estamos padeciendo.

Por lo tanto son las universidades las que tienen una gran responsabilidad no sólo de formación, sino también de motivación, para que las futuras generaciones sean parte de la solución al problema que sus padres les dejan en herencia.

En nuestro país hay talento, ganas e ingenio…¿Por qué no podemos tener en España nuestra propia Stanford University? Sólo hay que dar con la tecla indicada.

Publicado por el 23 julio, 2012 en Monografías, Rajar por rajar, Tecnología | Lee el primer comentario