Primeros pasos en programación con C-jump

Este viernes proponemos un regalo un tanto “freak” o friki, como ustedes prefieran.

Imaginen que están en casa y que un anuncio de teletienda les llama la atención… supongan que empieza una musiquilla y una voz en off les dice:

” ¿Eres uno de esos padres, tíos, abuelos, etc. que son amantes de la programación y que tienen algún hijo, sobrino, nieto, etc. al que no saben qué regalar? ¿o tal vez eres un treintañero de los que sigue Big Bang Theory y que entre sus vicios está la programación informática? pues para todos ellos y muchos más llega: C-jump. Un entretenido juego de mesa con el que introducirse, bajo su total y absoluta responsabilidad, en el mundo de la programación al estilo de lenguajes como C, C++ o Java

Juego de mesa c-jump

Juego de mesa c-jump

El concepto es el mismo que en los juegos tradicionales como la Oca, una carrera en la que hay que ser el primero en llegar a la meta. Los distintos jugadores se convierten en esquiadores que han de descender la ladera de la montaña lo antes posible. Con cada bajada, los jugadores han de seguir las instrucciones que se les imponen en forma de código fuente. Los participantes qué caminos les conviene elegir, cuales están libres para ellos y decidir cual es la mejor opción para ser los primeros en llegar a la meta. La clave está en descubrir los caminos que se encuentran abiertos. A través del mismo se aprenden las sentencias básicas (if, else, while…) y es un modo lúdico de adentrarse en este mundo.

Los creadores del juego indican varios puntos:

  • Este juego no es sólo para enseñar y aprender: es diversión y entretenimiento para toda la familia.
  • Esquí y snowboard son una analogía perfecta de programación.
  • C-jump es un juego ideal para la educación en el hogar.
  • El juego está basado en el código de un programa de ordenador real.
Detalle del tablero de C-jump

Detalle del tablero de C-jump

El juego fue ideado por Igor Kholodov, al que podemos ver en posando con el juego.

Con C-jump la diversión está garantizada a la vez que aprendes los fundamentos  básicos de la programación.

Por el irrisorio precio de $24.95.

Todos estos factores hacen que C-jump sea una alternativa diferente a los juegos de mesa tradicionales.

¿A qué estás esperando? Hazte con el tuyo ¡ya!

Publicado por el 15 julio, 2011 en Por fin es viernes | Lee el primer comentario

Silbervogel: el bombardero espacial nazi

El 12 de Mayo de 1942 el Reichsmarschall Hermann Göring recibió un informe de 33 páginas que conformaban el resumen del denominado proyecto Amerika Bomber, cuya finalidad era el desarrollo de un bombardero intercontinental capaz de atacar los Estados Unidos desde Alemania sin hacer escalas. Entre los diferentes diseños valorados para este bombardero se encontraba el Silbervogel de Eugen Sänger, un aeroespacioplano suborbital que podría considerarse como una de las primeras naves espaciales diseñadas por el hombre.

El Silbervogel sobrevolando Chicago. Recreación para una maqueta Tamiya

Eugene Sänger, un ingeniero aeronáutico austriaco, empezó a trabajar a principios de los años treinta en los primeros diseños con su tesis Raketenflugtechnik, (Ingeniería de Vuelo de Cohetes), obra adelantada a su tiempo donde planteo aviones-cohete, estaciones espaciales y viajes interplanetarios mediante motores de iones capaces de alcanzar velocidades relativistas. Si casi suena a ciencia-ficción en la actualidad, imaginaos hace ochenta años, el recibimiento estuvo cargado de cierto escepticismo hacia estos conceptos tan futuristas. Tras finalizar la tesis, se centró en el diseño de un motor de combustible líquido refrigerado regenerativamente que podría ayudar a alcanzar velocidades de 10.000 Km/h y en 1935 publicó en la revista Flug un artículo sobre la tecnología de aviones impulsado por cohetes que atrajo la atención del Ministerio del Aire de la Alemania nazi. A partir de ese año Sänger entró a trabajar para los nazis dirigiendo el laboratorio secreto de investigación aeroespacial situado en Trauen, en el mismo sitio donde en la actualidad podemos encontrar el DLR, el Centro Espacial Alemán. Tan secreto era que hasta el mismísimo Wernher von Braun tardó tiempo en enterarse que que había otro equipo trabajando en la propulsión de cohetes. Allí fue donde empezó a perfilar ya el concepto del Silvervogel y a desarrollar toda la teoría matemática necesaria para el vuelto de aquel increíble aparato con ayuda de la que luego sería su esposa, la matemática Irene Bredt.

Esquema original de Sänger publicado en su informe de 1944

Este pájaro de plata, al que Sänger gustaba denominar antipódico por sus pretensiones de que fuera capaz de atacar las mismas antípodas del lugar de despegue, consistía en una especie de cohete alado, de unos 28 metros de largo por unos 15 de ancho en la alas, con una cabina presurizada para un piloto, un compartimento para la carga (bombas, lógicamente), con capacidad de hasta 30 toneladas, y los motores de tipo V2. El despegue se realizaría mediante el impulso por otro cohete en un monorail de tres kilómetros de largo, y una vez en el aire, el Silvervogel encendería sus motores que le propulsarían hasta una altitud entre 145 km y 260 km (en unos sitios se cita un dato y en otros el otro). A partir de ese momento el aeroespacioplano comenzaría un ciclo de descensos y ascensos rebotando en la estratosfera ,debido a las diferencias de densidad del aire, hasta llegar a su objetivo en Estados Unidos y lanzar su temible carga. A parte del lanzamiento de bombas convencionales, una de las opciones que se valoró fue usar una bomba de gravedad, ya que debido a la altitud conseguida, el lanzamiento de un objeto pesado tendría el mismo efecto que un meteorito al chocar contra el suelo. Tras el bombardeo continuaría descendiendo para aterrizar probablemente en algún lugar del Pacífico dominado por los japoneses. Afortunadamente nunca se llegó a construir, debido a que en 1942, en pleno enfrentamiento con la Unión Soviética, los nazis estaban más interesado en armamento convencional, además de que la extensa propuesta de Sänger (900 páginas de documento) les pareció demasiado compleja. Sänger continuó con sus trabajos de desarrollo de mejores motores para cohetes, como el estratorreactor, pero no abandonó su idea del Silbervogel, presentando una nueva propuesta en agosto de 1944, pero los nazis estaban ya inmersos en frenar la invasión aliada en Europa y no hubo ningún intento de avanzar en el proyecto.

Tras el fin de la guerra, muchos se interesaron por Sänger y sus investigaciones. Los Estados Unidos lo invitaron a colaborar con ellos, pero rechazó su propuesta quedándose en Francia, donde creo la Federación Astronáutica. La Unión Soviética también quiso contar con sus servicios, pero de una forma un poco más forzada ya que, por orden de Stalin, intentaron secuestrarlo en París, intento que fue desbaratado por el servicio secreto francés. En los años cincuenta regresó a Alemania, donde seguiría investigando en el campo de los motores de propulsión hasta su muerte en 1964, dejando un legado que pervive hasta nuestros días en los motores de la mayoría de los cohetes actuales y en naves como el transbordador espacial norteamericano.

Publicado por el 14 julio, 2011 en Historia olvidada | 3 comentarios

Google Code Jam, un concurso de programación

El próximo 29 de julio, se celebrará en Tokio la final del concurso de programación anual que organiza Google, el Google Code Jam 2011.

Google Code Jam

El concurso consiste en programar un algoritmo que sea capaz de resolver distintos problemas que son propuestos. Para ello, es posible utilizar el lenguaje de programación que cada uno estime oportuno. El problema se considerará resuelto si ante determinados datos de entrada que se proporcionen, es posible obtener una solución correcta. De esta forma, y durante varias jornadas eliminatorias, se llega a la final, donde competirán los 25 mejores concursantes.

Este año, el concurso comenzó el 6 de mayo con una ronda de clasificación.  Participaron 11832 de todo el mundo, y se emplearon para la resolución de los problemas lenguajes bastante habituales como  Java o C++, y algunos más divertidos como Haskell, Prolog o Fortran. Un punto a destacar en el desarrollo de este concurso, es que una vez que termina cada ronda, es posible descargarse las soluciones de los distintos concursantes; este sirve para ver que ideas han llevado a cabo y como las han implementado en cada uno de los lenguajes de programación.

lenguajes de programación empleados

En cuanto a la actuación española, este año participaron (participamos ;) ) en la ronda de clasificación 135 participantes, donde C++, Java y Phyton fueron los lenguajes preferidos.

En la ronda 3, la previa a la final de Tokio y que se celebró el pasado 30 de junio, llegaron los 500 mejores participantes, donde se encontraba un participante español Landertxu. Esta ronda, se realizaba en modo on-line, y tenía una duración de dos horas y media para resolver 4 problemas de distintas puntuaciones. Los 25 primeros clasificados, serían quienes ganarían una plaza para participar en la próxima final que se disputará en Japón. Nuestro representante obtuvo un mertitorio y fantástico puesto 64; y más sabiendo que la puntuación que obtuvo fue la misma que la que obtuvo el segundo mejor participante; 69 puntos sobre 100. Hubo 66 participante que obtuvieron esa misma puntuación, por lo que se tuvo que recurrir al tiempo empleado para encontrar las soluciones. Landertxu se quedó a 50 minutos de conseguir una de esas plazas para la final, en donde más de la mitad de los participantes serán de Rusia (10) y China (5).

A parte de Landertxu, destacar también el papel de AlexAlvarez (puesto 528) y polmauri (puesto 729), que al terminar entre los 1000 primeros participantes, recibiran una camiseta del Google Code Jam como premio :)

Partipación española en las fases del concurso

Habrá que esperar unas semanas más para ver quien es el ganador de la edición 2011 del Google Code Jam; de todas formas, disponemos de los problemas propuestos en esta edición, y de las soluciones desarrolladas por los participantes, por lo que disponemos de un buen material para curiosear, y participar en la próxima edición. A veces, con pasar una ronda, es suficiente :)


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Publicado por el 12 julio, 2011 en Tecnología | 4 comentarios

La imposibilidad de prever el futuro: el Cisne Negro

Si hace unas semanas inaugurábamos la sección de Prospectiva donde vamos a plantear que es lo que nos puede deparar el futuro, antes de entrar en la arena de la especulación toca comentar una de las grandes dificultades que hay para predecir ese futuro desconocido: los  suceso raros, de gran impacto y que se intentan explicar a posteriori, los denominados Cisnes Negros.

El filósofo y matemático Nassim Nicholas Taleb nos presentó este concepto en su libro El Cisne Negro: el impacto de lo altamente improbable publicado en 2007, basándose para nombrarlo en la historia del descubrimiento de los cisnes negros en Australia. Hasta el finales del siglo XVII la gente en Europa creía que todos los cisnes eran blancos, a nadie se le había pasado por la cabeza que podían existir de otro color. Pero el holandés Willem de Vlamingh se topó en sus exploraciones de las en aquellos tiempos desconocidas tierras australianas con una bandada de estas aves de plumaje negro lo que hizo cambiar la forma de ver las cosas sobre la evolución de esta especie. El problema aquí radicó en que, en base a que solo se habían observados cisnes blancos, se extrapoló que todos los cisnes eran blancos, hasta que se demostró lo contrario.

La historia de nuestro mundo ha sido dirigida por Cisnes Negros, incluso desde antes de que existiera el hombre. Nuestra misma existencia podría venir dada por uno de ellos, la caída del meteorito que propició la desaparición del dinosaurios y el desarrollo de los mamíferos, cuya evolución vino a dar con la aparición del Homo Sapiens, podría considerarse uno, a pesar de que aquellos tiempo es difícil que los dinosaurios se dedicaran a la prospectiva. Con el paso de los siglos más y más eventos de este tipo han ido incidiendo en el desarrollo de nuestra civilización, los ejemplos son múltiples: el descubrimiento de América, las dos grandes guerras mundiales, la caída de la Unión Soviética, el 11-S, la difusión de Internet (con Google y Facebook a la cabeza de pequeños cisnes negros) o del teléfono móvil, por citar algunos. Ahora mismo vivimos inmersos en los efectos de un Cisne Negro como fue la explosión de la burbuja financiera e inmobiliaria ocurrida en el 2008, y acabamos de contemplar otros mucho más recientes como las revoluciones en los países Islámicos y nuestro propia revolución del 15M. Nadie vio venir estos sucesos, pero luego miles se han apuntado a dar detalladas y sesudas explicaciones de sus causas, algunos incluso implicados en que se produjeran esos eventos. ¿Si esa explicaciones estaban ahí por qué nadie se dio cuenta de ello antes de que ocurriera? La respuesta es muy sencilla: no podían.

El atentado del 11-S, el Cisne Negro que ha marcado la última decada. Fuente: wikipedia.org

Una de las principales ideas que explican esta imposibilidad es lo que podríamos denominar la antibiblioteca de nuestros conocimientos, esto es, todo el conjunto de cosas que no sabemos, y que es mucho mayor que el conjunto de lo que sabemos. Lo que conocemos no nos va a ayudar mucho a predecir realmente el futuro, pues este estará condicionado con bastante probabilidad por lo que no sabemos. Si ponemos como ejemplo el 11-S, puede que se supiera que algún tipo de gran atentado podría ocurrir en Nueva York, pero no sabían el cuando y el como, por lo que al gobierno norteamericano le fue imposible predecir lo que iba a ocurrir. El problema de los seres humanos es que sobrestimamos el valor de lo que sabemos e infravaloramos lo que no sabemos, lo que nos hace proclives a subestimar las posibilidades de que ocurra un hecho raro, ya que nos basamos en el pasado, que es finito, para conjeturar sobre un futuro desconocido que es infinito.

A parte, tampoco conocemos totalmente ese pasado, ya que este esconde lo que podemos llamar las pruebas silenciosas, lo que ocurrió pero de lo que no quedó constancia o se ha olvidado. Taleb ilustra este concepto con una historia que contaba Cicerón, en la que al poeta griego Diágoras, conocido por su ateísmo, le mostraron unas tablillas pintadas en dónde se representaban a unos creyentes rezando a los dioses, y que luego sobrevivían a un naufragio, de lo que se podía deducir que rezar te ayuda a salvar la vida. Pero Diágoras preguntó:”¿Dónde están las imágenes de quienes oraron y luego se ahogaron?”. Sabemos menos cosas del pasado de lo que creemos y algunas preferimos ignorarlas, incluidos algunos Cisnes Negros.

También creemos que vivimos en un mundo mucho más controlado y cuadriculado, el que Taleb denomina Mediocristán, donde los sucesos individuales realmente no tiene demasiado efecto, sino que lo que importa son los sucesos colectivos, más predecibles. Pensamos que todo sigue la distribución normal, y que nada de los extremos de la famosa campana de Gauss va afectar realmente. Esto puede valer para la altura de las personas u otros elementos donde lo aleatorio no afecta realmente (no hay gente de dos kilómetros de altura), pero existe otra parte de nuestra realidad que pertenece a Extremistan, donde un solo elemento puede afectar tremendamente al total, el campo de aparición de los Cisnes Negros. Un ejemplo de esto sería la distribución de la riqueza, donde solo unos pocos tiene la mayor parte del dinero. Y así, cuando el señor Botín tose, la economía española tiembla.

Por último nos encontramos con la falacia narrativa, la dificultad que tenemos los seres humanos para aceptar la aleatoriedad de algunos sucesos que nos hace siempre buscar causas que ayuden a crear una narración más simple que explique el hecho aleatorio, y que nos hace creer de esta forma que todo puede ser explicado con unas causas, las cuales podemos analizar para hacer predicciones del futuro. Así el mundo esta lleno de grandes “expertos” encorbatados que hace previsiones sobre la evolución de la economía, la política y la tecnología todos los años y que la mayor parte del tiempo suelen acertar tanto o menos que el kioskero de la esquina.

Asimov pensando en el futuro. Fuente:wikipedia.org

Como ejemplo final, si habéis leído la famosa saga de Fundación de Isaac Asimov (si no es así, saltaros este párrafo si no queréis que os destripe parte de la trama), recordaréis que en esas novelas aparece la figura de Hari Seldon, un científico que mediante formulas matemáticas, englobadas en lo que denomina la ciencia de la psicohistoria, determina que el Imperio Galáctico en el que vive se derrumbará creando una era de treinta mil años de barbarie. Para evitar esto decide establecer una Fundación que ayude a encarrilar ese derrumbamiento para que los tiempos de caos solo dure mil años, y deja registradas las predicciones de como va evolucionar el futuro, el plan Seldon, que incluso incluye algunos Cisnes Negro que denomina Crisis Seldon para los cuales deja consejos de como superar. Lamentablemente sus predicciones a gran escala solo tenían en cuenta el comportamiento de las masas, y la mutación de un solo individuo, El Mulo, causó un Cisne Negro que casi da al traste con el plan Seldon. Como veis, el gran Asimov nos habló ya de esto hace sesenta años.

A pesar de todas estas dificultades, en cornisa.net nos proponemos colocarnos el gorro de psicohistoriadores y elucubrar sobre como puede evolucionar nuestra civilización. Eso si, tampoco nos hagáis mucho caso, seguramente nos equivocaremos.

Publicado por el 7 julio, 2011 en Prospectiva | 4 comentarios

Muestra y demuestra lo que vales

Utiliza en la vida los talentos que poseas: el bosque estaría muy silencioso si sólo cantasen los pájaros que mejor cantan.

Publicado por el 6 julio, 2011 en Frases | Lee el primer comentario

Shakespeare no se pierde una boda

Todos conocemos muchas composiciones de música clásica casi sin darnos cuenta debido a los anuncios, las películas o cualquier otra manifestación de la cultura popular. Una de ellas suele escucharse habitualmente en un evento de la vida social al que la hemos asociado indefectiblemente, y no es otra que la marcha nupcial de Felix Mendelssohn. Aunque quizá no lo sepamos, cuando la oímos, la Historia nos está conectando con uno de los más importantes dramaturgos de todos los tiempos: William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Mendelssohn compuso esta pieza musical originalmente en 1842, como parte de un conjunto de música incidental para acompañar a la obra teatral El sueño de una noche de verano, escrita por Shakespeare a finales del siglo XVI. El compositor alemán, que con tan sólo 16 años ya había compuesto la obertura para la obra, incorporaría posteriormente tres movimientos instrumentales: un scherzo, un nocturno y la célebre marcha nupcial, pensada para el intermedio entre loa actos IV y V.
Existe la hipótesis de que la pieza teatral, una comedia romántica repleta de amor y fantasía, fue representada por primera vez en su día precisamente con motivo una boda aristocrática, mientras que también se maneja la posibilidad de que se escribiera para la Reina de cara la celebración de la festividad de San Juan.

Retrato de Felix Mendelssohn

Retrato de Felix Mendelssohn

Pero, aunque Shakespeare está metido en todo esto ¿por qué se usa esta pieza en las ceremonias de boda?

La respuesta se encuentra unos pocos años más tarde. En 1858, Victoria, princesa del Reino Unido , e hija mayor de la Reina Victoria contraía, matrimonio con Federico Guillermo de Prusia, el que a la postre sería efímero Kaiser del Imperio Alemán (falleció a los 99 días de reinado). La princesa era una gran admiradora de los compositores alemanes y eligió entre las piezas de música para su propio enlace matrimonial la Marcha Nupcial de Mendelssohn y el Coro Nupcial de la ópera Lohengrin de Wagner, que hoy en día también se identifica como música de boda por antonomasia.

Tras esto el seguimiento del pueblo hacia la moda de la realeza en Europa hizo el resto y hoy estas dos piezas están indudablemente unidas a la ceremonia nupcial en Occidente. No creo que el genial inglés pensase que su legado estaría presente en tantas bodas cuando escribía aquello de “Con todo esto y a decir verdad, en nuestros días, razón y amor no hacen buenas migas”

Boda de la Princesa Victoria

Publicado por el 5 julio, 2011 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Joyas del Cómic IV: El Incal

A finales de los años setenta el chileno Alejandro Jodorowsky fue contratado para llevar a la pantalla grande la inmortal novela de Frank Herbert, Dune. Junto al dibujante francés Jean Giraud “Moebius” se embarcó en el proyecto durante varios años hasta que problemas con los productores dieron al traste con la película. Pero Jodorowsky y Moebius decidieron aprovechar todo el trabajo realizado y así vería la luz a partir de 1980 en las páginas de la revista Metal Hurlant la saga de El Incal.

John Difool cayendo en la primera página de la obra

Situada en un mundo distópico dentro un vasto imperio galáctico, en la primera página se nos presenta el accidental protagonista de la obra, el detective John DiFool, un tipo feucho, desgarbado y nada heroico que se verá en el centro de una trama de dimensiones mitológica cuando un moribundo alienígena le entrega El Incal, un cristal luminoso que esconde un poder más allá de cualquier concepción humana. Acompañado por una peculiar mascota, la parlanchina gaviota de cemento Deepo, tendrá que huir perseguido por varias facciones del imperio y los alienígenas Berg, provenientes de una galaxia cercana, que ambicionan el misterioso cristal. En su camino se unirán a su aventura El Metabarón, un cazador de recompensas contratado para matar a DiFool, su ahijado/a Soluna, un ser andrógino destinado a tener un papel fundamental en la historia, y Animah, la guardiana de la luz de El Incal. Con este planteamiento el cómic nos narra una historia de ciencia-ficción con unas fuertes componentes místicas, metafísicas y oníricas en ocasiones, junto con la sátira, que nos lleva en un fantástico viaje por toda la galaxia.

Cuando Difool encontró a Animah

Jodorowsky, siempre inclasificable, utiliza la obra como canal de sus excéntricas inquietudes, como el Tarot (DiFool representa la carta de El Loco), el chamanismo y el camino hacia la iluminación personal, temas que han sido fundamentales en todas las facetas de su trabajo, tanto como escritor, director de cine o guionista de cómic. Pero no por sus estrafalarias creencias, como la psicomagia, deja de ser un autor brillante creando un obra entretenida, imaginativa, llena de aventuras y con ciertos toques de humor, por lo que no se asuste el posible futuro lector por las bases de la historia. Y que decir de los dibujos que la ilustran. Moebius es un maestro del cómic y está es quizás una de sus mejores obras. Un tanto alejado de sus entregas del famoso Teniente Blueberry, cómics que firmaba con su nombre real, en El Incal desarrolla un estilo en cierta forma más sencillo, con líneas más claras, pero a la vez más complejo en la composición de página y en los diseños de vehículos espaciales,  los escenarios y las criaturas de ciencia-ficción que pueblan la obra.

Así que si queréis aprovechar el verano para realizar un pequeño viaje por el universo más extraño y alucinógeno que os podáis imaginar, buscad el tomo recopilatorio de esta magnífica obra en vuestra librería favorita. Lo disfrutaréis.

Entregas anteriores:

Publicado por el 4 julio, 2011 en Monografías | 2 comentarios

Don Pelayo, Covadonga y 300 astures

Es cosa común entre los españolitos, ensalzar lo foráneo y menospreciar lo propio. Esta autoflagelación, bastante estúpida si se me permite, hace que obviemos pasajes dignos de admiración de nuestra historia.

Corría en año 722, después de Cristo, cuando en la asturiana localidad de Covadonga acaeció una batalla crucial para que ahora no estemos, por ejemplo, rezando a la Meca, con todos mis respetos hacia todas las religiones habidas y por haber.

Tumba de Don Pelayo

Tumba de Don Pelayo

En esa épica batalla se enfrentaron dos ejércitos, uno dirigido por Don Pelayo y otro formado por tropas musulmanas, las cuales a la postre resultaron derrotadas. Esta acción bélica es considerada como el arranque de la Reconquista.

¿Pero en qué situación se encontraba aquella España prácticamente musulmana?

El norte peninsular estaba gobernado desde Gijón por un bereber llamado Munuza, cuya autoridad fue desafiada por un puñado de valerosos astures que, tras encontrarse en la población de Cangas de Onís en el año 718 bajo el liderazgo de Pelayo, decidieron plantar cara negándose a pagar los impuestos exigidos (yizia).

Grabado de Don Pelayo

Grabado de Don Pelayo

Munuza no permaneció impasible ante la rebelión astur y tras algunas acciones de castigo a cargo de algunas de sus tropas locales, solicitó la intervención de refuerzos desde Córdoba. Cierto es que desde Córdoba se restó importancia a lo que estaba sucediendo en el norte de la península ibérica, aún así se envió un cuerpo expedicionario sarraceno que rondaría, según algunas crónicas cristianas los 180.000 hombres. Al mando del mismo se encontraría Al Qama al cual el valí Ambasa le encomendó la misión de reestablecer el orden y control sobre los indómitos astures.

Si nos ceñimos al número de combatientes en las filas astures dirigidas por Pelayo, la historiografía reciente las cuantifica en poco más de 300 combatientes (Sí, ya sé que estáis pensando que es una cifra muy “popular” tras el cómic y la película de 300, pero no soy yo el que pone las cifras). Estos valientes, o locos según se mire, esperaron a las tropas musulmanas en un lugar estratégico, el angosto valle de Cangas de los Picos de Europa cuyo fondo cierra el monte Auseva. La única baza con al que contaban los astures, muy inferiores en número, era la de limitar el espacio para maniobrar de su enemigo, igualando lo más posibles las fuerzas ya que el número de efectivos perderían eficacia.

Cueva de Covadonga

Cueva de Covadonga

La confrontación allí acaecida cobró unas dimensiones hoy en día desconocidas pudo alcanzar magnitudes épicas o tratarse de una simple escaramuza. Sea como fuere, las tropas sarracenas fueron diezmadas y Munuza se vio obligado a intentar dejar la villa gijonesa, sin éxito en su huida siendo abatido junto con sus tropas. Un centenar de hombres dirigidos por Pelayo habían ocupado la cueva de Covadonga, atacando desde allí a las desconcertadas tropas moras. Al Qama cayó en este lance, mientras que sus fuerzas sufrieron grandes pérdidas en su desordenada huida, al caer sobre ellos una ladera debido a un desprendimiento de tierras, probablemente provocado, cerca de Cosgaya en Cantabria.

La batalla de Covadonga supuso la primera victoria de un contingente rebelde contra la dominación musulmana en la Península Ibérica. Fue el detonante del establecimiento de una insurrección organizada que desembocaría en la fundación, en primera instancia, del reino independiente de Asturias, y de otros reinos cristianos que en última instancia culminaría con la formación del Reino de España.

Estatua de Pelayo en Covadonga

Estatua de Pelayo en Covadonga

Existen varias estatuas de este personaje histórico entre las que podemos destacar las situadas en Gijón y en Covadonga. Además la ciudad de Gijón le rinde homenaje en su escudo.

Estatua de Pelayo en Gijón

Estatua de Pelayo en Gijón

Desde aquí lanzo una petición, que a la par es consejo. Con semejante argumento es imperioso realizar una película épica y que difunda la historia como se merece. Batallas de romanos, griegos, guerras mundiales, “vietnanes”, “irakes”… Don Pelayo es un personaje histórico que merece ser difundido por todo el mundo. Seguro que sería un gran éxito, de ahí que éste sea un consejo para los productores cinematográficos con buen gusto y olfato.

Publicado por el 1 julio, 2011 en Historia olvidada | 9 comentarios

El conde que conquistó España

Esta historia, que bien se podría ambientar con una banda sonora de clave y violines barrocos, comienza en las norteñas tierras escocesas, ante una lápida con una inscripción llamativa para un observador con curiosidad histórica:

Tumba Henrietta Mordaunt

Fuente: scottishwargraves.phpbbweb.com

“Sacred to the memory of Her Grace Henrietta, Dutchess of Gordon who was the only daughter of Charles Mordaunt, Earl of Peterborough and Monmouth who conquered Spain. She was born April 3rd 1682 and married in 1706 to Alexander Marquis of Huntly, afterwards Duke of Gordon to whom she bare 5 sons and seven daughters. She died at Preston Hall on the 11th day of October 1760 aged 78 years”


Si traducimos sin más: “que/quien/el cual conquistó (¿venció a?) España” ¿Conquistó España? ¿Toda ella? ¿El Conde de Peterborough y Monmouth? ¿Acaso ha evolucionado el significado del verbo?

Repasando un poco la azarosa historia española…muchos pasaron, los romanos se quedaron un rato largo en el terruño donde después habitaría un país llamado España, los musulmanes ocuparon toda la península (¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles…igual estoy mezclando…) y Napoleón, aunque a la postre se pudo aplicar aquello de ir a por lana y salir esquilado, en algún momento pudo alardear de algo parecido a una conquista. Pero no había noticias de que un noble inglés desconocido por el gran público hubiese conquistado España…

Las fuentes históricas sitúan a Charles Mordaunt, tercer Conde de Peterborough llegando a Barcelona en el verano de 1705 al mando de un ejército de ingleses y holandeses dispuesto a luchar porque una dinastía francesa no se ciñera la corona vacante de la decadente aunque aún poderosa monarquía española tras el fallecimiento sin descendencia de Carlos II. El miedo al desequilibrio de fuerzas en Europa había llevado a Inglaterra, Austria, Holanda y Portugal a apoyar la continuidad de los Habsburgo en la figura del Archiduque Carlos frente a Felipe V, el proclamado rey Borbón, y convertía a España en un campo de batalla de una guerra civil e internacional al mismo tiempo: la Guerra de Sucesión Española.
Tras el asedio y captura de Barcelona, Mordaunt ocupaba Valencia al comienzo del siguiente año y consolidaba la rebelión a favor del archiduque austriaco . Sin embargo a partir de entonces las decisiones del conde inglés empiezan a ser poco claras y a resultar controvertidas. Las tropas aliadas parecen no coordinarse bien a la hora de moverse hacia Barcelona para socorrer a la ciudad ante el asedio de los franceses y de acometer conjuntamente el ataque sobre Madrid, y las órdenes de Mordaunt retrasan y dificultan las acciones a juicio del resto de altos mandos. Finalmente en 1707 es llamado a comparecer en Inglaterra para dar explicaciones, acusado de haberse excedido en su autoridad y bajo la sospecha de que su falta de sintonía con el archiduque austriaco puede estar detrás de su comportamiento.

A su vuelta a territorio inglés se desataría un duro enfrentamiento político entre Tories y Whigs en torno a su persona y finalmente el conde acabaría destinado en Viena, y posteriormente en Frankfurt, con un cargo diplomático desde el cual trataría sin éxito de trazar un plan para convertir en Rey de España a Víctor Amadeo de Saboya.

Charles Mordaunt

Charles Mordaunt, tercer Conde de Peterborough y Monmouth

Tras su muerte en Lisboa en 1735 nos queda una vida convulsa vivida en las altas esferas del poder y los interrogantes acerca de su capacidad militar y de su habilidad para conjugarla con la política, acerca de si fue un conspirador o sufrió las envidias de su entorno o acerca de si realmente quiso ver al Emperador del Sacro Imperio sentado en el trono español. Pero una cosa parece cierta: a día de hoy la “conquista” de España por el Conde de Peterborough es vista como una fantasía en forma de epitafio.

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Gracias a Pablo por traerme esta idea de su viaje escocés.

Publicado por el 30 junio, 2011 en Historia olvidada | 4 comentarios

Juan Caramuel Lobkowitz, el monje enciclopédico

Visto como se ha tratado de siempre a la ciencia en España, no es de extrañar que un autentico superdotado científico como Juan Caramuel Lobkowitz haya sido tan injustamente olvidado. El que podríamos considerar el máximo representante del Renacimiento tardío español, ya entrado en El Barroco, fue matemático, filósofo, estratega militar, teólogo, astrónomo, lingüista, políglota, musicólogo, estudioso del arte y arquitecto, entre muchas otras cosas. Prácticamente se puede decir que pocas fueron las ramas de la ciencia y de las humanidades que no tocara este genio sin par.

Juan Caramuel Lobkowitz Fuente:wikipedia.org

Nacido en Madrid en 1606, su padre fue el ingeniero militar Lorenzo Caramuel y su madre fue la checa Catalina de Frisia. Su progenitor le inculcó desde muy joven el interés por la astronomía y las matemáticas, y ya desde su infancia destacó por su inteligencia superior, llegando a crear tablas astronómicas y a realizar estudios de gramática antes de cumplir los doce años. Hacia 1620 entra a formarse en la Universidad de Alcalá de Henares, donde cursa Humanidades, Gramática, Retórica y Poética, y Filosofía, y en 1625 entra a formar parte de la orden del Císter en el Monasterio de la Espina en Valladolid.  A partir de aquí comienza su aventura vital más importante, que le lleva a recorrer, gracias a su carrera religiosa, buena parte de Europa, siendo abad en Escocia, vicario en Inglaterra, Superior–abad en Viena, Gran–Vicario del Arzobispo de Praga, y obispo en la ciudades italianas de Maguncia, Satrianun y Vigevano, donde terminarían sus días. Su curiosidad infinita le hizo interesarse por todo aquel estudio del que tenía conocimiento y discutir, polemizar e indagar sobre la vida, la ciencia, lo que se podía ver y lo que no se podía ver, lo cual le llevó a relacionarse con la flor y la nata de los sabios de la época, como el filósofo René Descartes, el polígrafo Athanasius Kircher o el médico Johannes Marcus Marci, entre muchos otros.

Algunos le denomina el Leibniz español, pero sinceramente eso es quedarse corto. El sobrenombre le viene principalmente porque se adelantó a este gran matemático en treinta años al presentar la primera descripción impresa del sistema binario en su Mathesis biceps. Pero también realizó otros muchos aportes a la matemáticas, como realizar la primera tabla de logarítmos en España, crear un nuevo método para la trisección de un ángulo o elaborar un tratado sobre probabilidad que fue seguramente la inspiración de Pascal para sus teorías probabilísticas.

Portada de Mathesis Biceps, en cuyo índice se puede ver la multitud de temas tratados

Gracias a sus contactos con Kircher y Marci tuvo conocimiento del enigmático, y aún hoy indescifrado, manuscrito Voynich, lo cual le hizo interesarse por la criptografía. A este intereses también influyo el descubrimiento en una biblioteca de Lovaina de un ejemplar de la Stegenographia del abad Juan Tritemio, un libro condenado por la Santa Inquisición que versaba sobre el lenguaje cifrado, y fascinado por este tratado decidió escribir su propia versión e investigar sobre el lenguaje oculto de la Cábala judía.

Su pasión por la astronomía le llevó a buscar métodos para medir la Tierra, de cuyas investigaciones determinaría que debido la refracción de la atmósfera los astros tenían una posición aparente. Por sus estudios realizados sobre los movimientos de los péndulos, llega a la certera conclusión de que los planetas no se mueven en círculos, sino que lo hacen en elipses imperfectas. Y su aportación práctica al mundo astronómico llegaría con su método para calcular la longitud según la posición de la Luna que se aplicaría en la navegación marítima.

Otra de sus principales facetas fue la de lingüista y polígrafo. Se afirma que llegó a dominar más de veinte lenguas, citándose entre ellas el latín, el griego, el persa, el hebreo, el chino y el árabe, idiomas que usó en muchos de sus escritos, como la refutación que realizó del Corán, que fue escrita en árabe para poder llegar al mundo musulman. Su contactos con un misionero que había estado en China le llevan a interesarse por la lengua de ese lejano país, llegando a escribir la que probablemente sea la primera gramática china que se hizo en Europa. En esta lengua encuentra elementos de la lengua universal que tanto le interesaba encontrar, ya que los ideogramas chinos se basan en las cosas en si mismas, no en la composición de letras para nombrar las cosas. Ya con diez años se había empezado a fascinar por el estudio de la lingüística, y con el transcurrir de los años fue desarrollando sus teorías sobre un lenguaje universal que quedarían plasmados en su obra Primus Calamus ob oculos ponens Metametricum quae variis currentium, recurrentium, adscendentium… multiformes labyrintos exornat, publicada en 1663, que serviría siglos después como inspiración para la creación del Esperanto. También se interesó por el propio mundo de la impresión de los libros, escribiendo sobre tipografía, haciendo la primera normalización sobre el uso de la cursiva, la numeración de las páginas y estilos en títulos y subtítulos. Dentro de lo que podríamos denominar  mundo “protoeditorial”  llegó a presentar algunos de los primeros escritos juristas sobre la protección de la propiedad intelectual, en defensa de los escritores que veían como los editores tenían todo los derechos sobre sus propias obras.

Plaza de Vigevano

La arquitectura tampoco escapó a su curiosidad, volcando todos sus conocimientos en Architectura civil, recta y obliqua, una obra especulativa que ilustraba con calcografías cómo se debía desarrollar la arquitectura, destinada para aprendices y estudiosos del tema. Este libro fue publicado casi al final de su vida, durante su estancia en Vigevano, ciudad dónde diseñó la fachada de la catedral y realizó una reorganización urbanística con el fin armonizar la citada catedral con la plaza de la población. Se comenta incluso que suya fue la idea de la Columnata de Bernini en El Vaticano, aunque lo único cierto es que Caramuel atacó a la obra de Bernini diciendo que la columnata tenía tantos errores como columnas la componían. Es por estas labores que a día de hoy una de las pocas cosas que recuerdan su nombre en España es la Cátedra Juan Caramuel de Arquitectura en la Universidad de Alcalá de Henares.

Otra peculiar faceta de su vida es que llegó a ser diplomático y espía del rey Felipe IV durante su estancia en Bohemia, participando en los debates de la Paz de Westfalia para finalizar los enfrentamientos de la Guerra de los Treinta Años que asolaba Europa. Ya en su juventud durante el sito de Lovaina por el Principe de Orange trabajó en la defensa de la ciudad como ingeniero militar, gracias a lo cual obtuvo sus nombramientos en Escocia e Inglaterra.

Se podría seguir llenando páginas y páginas con todo aquello que interesó a este insigne madrileño, pero con lo hasta aquí expuesto puede servir como muestra de la genialidad de Juan Caramuel. Fue tan prolífico escribiendo que algunos dicen que escribió tanto como Lope de Vega, aunque se estima que llegó a publicar cerca de trescientos libros. Él mismo contaba en cierta ocasión una anécdota refiriéndose a una visita, ocurrida veinte años antes,  que le hizo el emperador del Sacro Imperio, Fernando III, en el monasterio del que era abad, el cual al ver un arcón lleno con todas las obras del monje, exclamó que si no lo estuviera viendo, nunca hubiera creído que una sola mano pudiera haber escrito tantos libros. Caramuel añadía divertido que ahora ya tenía cuatro arcones llenos.

Hasta su muerte en 1682 fue una figura prominente de los eruditos de la época, pero con el paso de los siglos, las arenas del tiempo han ido engullendo su recuerdo hasta la actualidad en que se ha convertido en un autentico desconocido. Sirva este pequeño artículo como homenaje a este prodigio de nuestra historia que vivió en un tiempo en que un solo hombre aún podía abarcar todos los conocimientos de la humanidad.

Publicado por el 28 junio, 2011 en Historia olvidada | Lee el primer comentario