Joyas del Cómic IV: El Incal

A finales de los años setenta el chileno Alejandro Jodorowsky fue contratado para llevar a la pantalla grande la inmortal novela de Frank Herbert, Dune. Junto al dibujante francés Jean Giraud “Moebius” se embarcó en el proyecto durante varios años hasta que problemas con los productores dieron al traste con la película. Pero Jodorowsky y Moebius decidieron aprovechar todo el trabajo realizado y así vería la luz a partir de 1980 en las páginas de la revista Metal Hurlant la saga de El Incal.

John Difool cayendo en la primera página de la obra

Situada en un mundo distópico dentro un vasto imperio galáctico, en la primera página se nos presenta el accidental protagonista de la obra, el detective John DiFool, un tipo feucho, desgarbado y nada heroico que se verá en el centro de una trama de dimensiones mitológica cuando un moribundo alienígena le entrega El Incal, un cristal luminoso que esconde un poder más allá de cualquier concepción humana. Acompañado por una peculiar mascota, la parlanchina gaviota de cemento Deepo, tendrá que huir perseguido por varias facciones del imperio y los alienígenas Berg, provenientes de una galaxia cercana, que ambicionan el misterioso cristal. En su camino se unirán a su aventura El Metabarón, un cazador de recompensas contratado para matar a DiFool, su ahijado/a Soluna, un ser andrógino destinado a tener un papel fundamental en la historia, y Animah, la guardiana de la luz de El Incal. Con este planteamiento el cómic nos narra una historia de ciencia-ficción con unas fuertes componentes místicas, metafísicas y oníricas en ocasiones, junto con la sátira, que nos lleva en un fantástico viaje por toda la galaxia.

Cuando Difool encontró a Animah

Jodorowsky, siempre inclasificable, utiliza la obra como canal de sus excéntricas inquietudes, como el Tarot (DiFool representa la carta de El Loco), el chamanismo y el camino hacia la iluminación personal, temas que han sido fundamentales en todas las facetas de su trabajo, tanto como escritor, director de cine o guionista de cómic. Pero no por sus estrafalarias creencias, como la psicomagia, deja de ser un autor brillante creando un obra entretenida, imaginativa, llena de aventuras y con ciertos toques de humor, por lo que no se asuste el posible futuro lector por las bases de la historia. Y que decir de los dibujos que la ilustran. Moebius es un maestro del cómic y está es quizás una de sus mejores obras. Un tanto alejado de sus entregas del famoso Teniente Blueberry, cómics que firmaba con su nombre real, en El Incal desarrolla un estilo en cierta forma más sencillo, con líneas más claras, pero a la vez más complejo en la composición de página y en los diseños de vehículos espaciales,  los escenarios y las criaturas de ciencia-ficción que pueblan la obra.

Así que si queréis aprovechar el verano para realizar un pequeño viaje por el universo más extraño y alucinógeno que os podáis imaginar, buscad el tomo recopilatorio de esta magnífica obra en vuestra librería favorita. Lo disfrutaréis.

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Publicado por Vik-Tor el 4 julio, 2011 en Monografías | 2 comentarios para leer

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