Crowdfunding: presente y futuro.

Hace un tiempo hablamos en el blog sobre el crowdfunding y os contamos algunos proyectos y plataformas existentes en el ámbito de la financiación colectiva. A día de hoy el crowdfunding es un concepto en expansión, y empieza a dejar de ser una idea experimental de la comunidad digital para convertirse en una herramienta de financiación con futuro. De acuerdo con el “Crowdfunding Industry Report” publicado a mediadios de este año por crowdsourcing.org, se estima que el número de plataformas de crowdfunding crezca en un 60% y los fondos recaudados con ellas se incrementen en más de un 90% en este año 2012. Estados Unidos y Europa lideran, con gran diferencia, este modelo de financiación a nivel mundial y, España figura en una posición destacada en el estudio, en el séptimo puesto mundial en cuanto a número de plataformas de crowdfunding.

Dentro del modelo de crowdfunding podemos encontrar distintas variantes:

  • Crowdfunding basado en participación (equidad): quienes invierten reciben una participación en una compañía.
  • Crowdfunding basado en donación: las aportaciones se hacen sin recibir nada a cambio.
  • Crowdfunding basado en préstamo (lending): los inversores reciben de vuelta su aportación pasado un determinado periodo de tiempo.
  • Crowdfunding basado en recompensa: quienes realizan aportaciones económicas reciben a cambio algún servicio o elemento tangible.

En el mercado europeo los modelos basados en recompensa y participación presentan una magnitud mayor que en Norte América. En global, el modo basado en recompensa es el que tiene mayor número de plataformas, mientras que el basado en participación es el que más crece.

De acuerdo con el citado informe, las plataformas de crowdfunding recaudaron casi 1500 millones de dólares en 2011 y llevaron a cabo más de un millon de campañas de financiación exitosas. La mayoría de campañas se desarrollaron bajo el modo de donación, pero las basadas en participación fueron las que movieron mayor cantidad de fondos. Teniendo este último dato en cuenta, ¿puede ser el crowdfunding el futuro para la financiación de proyectos empresariales?

En abril de este año se aprobó en Estados Unidos la JOBS Act (Jumpstart Our Business Startups Act) que, entre otras cosas, legaliza el crowdfunding en startups para inversores no acreditados. Con esta nueva ley los emprendedores podrán recaudar hasta un millón de dólares por año a través de los nuevos canales aprobados, a la vez que se busca controlar las posibles consecuencias financieras para los inversores sin experiencia, limitando la cantidad de dinero que cada persona puede invertir, en función de sus ingresos. En definitiva, y por primera vez,  cualquier estadounidense podrá invertir en startups y pequeñas compañías, de modo que se populariza la inversión en el ámbito de la empresa y es posible poner en juego una enorme cantidad de fondos financieros. Suena revolucionario ¿no?

(fuente: tech.co)

La ley, que ha recibido el apoyo de los dos grandes partidos norteamericanos, ha incrementado también el número de inversores requerido para tener la obligación de presentar las cuentas ante la S.E.C. (la comisión reguladora estadounidense) y su objetivo es facilitar la obtención de inversión para que los emprendedores puedan hacer crecer sus negocios y creen empleo.

Pero la JOBS Act también ha recibido críticas entre quienes creen que puede desproteger a inversores y ser débil frente al posible fraude, y los órganos reguladores del país del tío Sam ya han situado a las estafas vía crowdfunding en la cabeza de la lista de amenazas a inversores. Como todo cambio, esta actualización normativa presenta sus riesgos, que no han tardado en ser resatados por quienes recelan de los beneficios de su aplicación, como se puede ver en esta viñeta del New Yorker.

Legisladores, emprendedores e inversores han mantenido debates encendidos durante los últimos meses a cuentas de la nueva ley, y la S.E.C. está trabajando en las resoluciones regulatorias necesarias, ya definidas para el caso de inversores acreditados, pero aún sin determinar para el público en general (algo que debería suceder a finales del presente año) La puesta en práctica de uno de los aspectos más relevantes de la ley se encuentra aún rodeada de cierta incertidumbre, se esperan trabas y su regulación se puede demorar en el tiempo.

Mientras, en España lo más parecido que tenemos en este sentido es el proyecto de Ley de Mecenazgo, aún en borrador y sin fecha clara de aprobación…

Lo que parece claro es que el modelo de crowdfunding crece y presenta grandes oportunidades. Su enfoque basado en un “capitalismo común”, su espíritu colaborativo y las enormes posibilidades que ofrece en el marco de internet y las redes sociales para la potenciación tanto de la innovación y la creatividad como del bien común y el conocimiento libre, lo convierten en un poderoso mecanismo para el desarrollo de iniciativas. La financiación colectiva también puede ser un arma para superar intereses de mercado que puedan estar contra el bien común o dejar de lado a ciertas minorías.

En los tiempos actuales, de recortes en la inversión pública y falta de crédito, el crowdfunding también representa una alternativa esperanzadora. El fenómeno de la financiación colectiva podría explotar el próximo año, pero tendremos que esperar para ver si la era crowdfunding llega para quedarse.

Publicado por Viyu el 19 noviembre, 2012 en Monografías | 2 comentarios para leer

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