Shakespeare no se pierde una boda

Todos conocemos muchas composiciones de música clásica casi sin darnos cuenta debido a los anuncios, las películas o cualquier otra manifestación de la cultura popular. Una de ellas suele escucharse habitualmente en un evento de la vida social al que la hemos asociado indefectiblemente, y no es otra que la marcha nupcial de Felix Mendelssohn. Aunque quizá no lo sepamos, cuando la oímos, la Historia nos está conectando con uno de los más importantes dramaturgos de todos los tiempos: William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Retrato de William Shakespeare

Mendelssohn compuso esta pieza musical originalmente en 1842, como parte de un conjunto de música incidental para acompañar a la obra teatral El sueño de una noche de verano, escrita por Shakespeare a finales del siglo XVI. El compositor alemán, que con tan sólo 16 años ya había compuesto la obertura para la obra, incorporaría posteriormente tres movimientos instrumentales: un scherzo, un nocturno y la célebre marcha nupcial, pensada para el intermedio entre loa actos IV y V.
Existe la hipótesis de que la pieza teatral, una comedia romántica repleta de amor y fantasía, fue representada por primera vez en su día precisamente con motivo una boda aristocrática, mientras que también se maneja la posibilidad de que se escribiera para la Reina de cara la celebración de la festividad de San Juan.

Retrato de Felix Mendelssohn

Retrato de Felix Mendelssohn

Pero, aunque Shakespeare está metido en todo esto ¿por qué se usa esta pieza en las ceremonias de boda?

La respuesta se encuentra unos pocos años más tarde. En 1858, Victoria, princesa del Reino Unido , e hija mayor de la Reina Victoria contraía, matrimonio con Federico Guillermo de Prusia, el que a la postre sería efímero Kaiser del Imperio Alemán (falleció a los 99 días de reinado). La princesa era una gran admiradora de los compositores alemanes y eligió entre las piezas de música para su propio enlace matrimonial la Marcha Nupcial de Mendelssohn y el Coro Nupcial de la ópera Lohengrin de Wagner, que hoy en día también se identifica como música de boda por antonomasia.

Tras esto el seguimiento del pueblo hacia la moda de la realeza en Europa hizo el resto y hoy estas dos piezas están indudablemente unidas a la ceremonia nupcial en Occidente. No creo que el genial inglés pensase que su legado estaría presente en tantas bodas cuando escribía aquello de “Con todo esto y a decir verdad, en nuestros días, razón y amor no hacen buenas migas”

Boda de la Princesa Victoria

Publicado por Viyu el 5 julio, 2011 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

  • 5 julio, 2011, 7:07
    Bitacoras.com dijo,

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Todos conocemos muchas composiciones de música clásica casi sin darnos cuenta debido a los anuncios, las películas o cualquier otra manifestación de la cultura popular. Una de ellas suele escucharse habitualmente en un ev……

Escribe un comentario