Napoleón y las entrevistas de trabajo

Siempre recordaré una entrevista de trabajo en la que, en un momento dado y sin que aparentemente existiera ninguna relación con el contexto de la conversación que estaba teniendo lugar, el entrevistador le disparó al entrevistado (que resultaba ser un servidor) la siguiente pregunta: “¿Te consideras una persona con suerte?” No recuerdo sinceramente qué respondí (supongo que fue una respuesta lo más discreta y neutra posible para salir del paso) y durante un tiempo, con el hecho ya convertido en anécdota, me pregunté de qué decálogo de trucos para selección de personal habría salido esta treta. Pero la respuesta quizá está en la Historia.

“Dadme generales con suerte”. De entre las muchas frases atribuidas a Napoleón Bonaparte que se pueden encontrar, sin duda ésta ilustra a la perfección la devoción por la Diosa Fortuna que parecía tener el Gran Corso. Cuentan las historias (verdaderas o no) que en la elección de los oficiales para su cúpula militar el emperador francés valoraba la suerte de sus candidatos como un factor diferencial e interrogaba acerca de su relación con la ventura o la desventura.

Napoleón

Quizá exista la llamada suerte de los campeones, quizá Bonaparte tuvo suerte (ese encadenamiento poco probable de hechos externos, felices y difícilmente comprensibles) cuando consiguió evitar a Nelson de camino a Egipto y dejar para la Historia una piedra única y una arenga irrepetible a la sombra de las pirámides, o se consideró un instrumento de la Providencia mientras sus ejércitos le hicieron dueño de Europa, pero cuando, en las inmediaciones de Waterloo, la caballería prusiana arrollaba a la Guardia Imperial probablemente el corso sintió que la suerte que tanto veneraba le había abandonado.

Como dicen que él mismo dijo, a veces una batalla lo decide todo, y a veces la cosa más insignificante decide la suerte de una batalla.

Con todo y con eso,  y en un sentido más amplio, la figura de Napoleón está presente en la empresa y en el llamado “management”. Y para muestra un botón (un artículo realmente) y hasta un libro.

Y tú, ¿te consideras un persona con suerte?

Publicado por Viyu el 10 mayo, 2011 en Historia olvidada | 3 comentarios para leer

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