¿Qué es lo que les importa realmente a las empresas farmacéuticas?

¿La salud de la gente o el dinero? Para cualquiera que haya seguido las noticias de los últimos años la respuesta está bien clara: el dinero.  Para descubrir la realidad de esta afirmación basta con ver el ejemplo sacado a la luz por Le Monde recientemente del laboratorio francés Sarvier, que vendió un medicamento para la diabetes durante años sabiendo de sus mortales efectos secundarios. Todos recordamos también la famosa gripe-A que desató el pánico en todo el mundo hace ya casi dos años y enriqueció, gracias a la inestimable ayuda de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las arcas de varias multinacionales farmacéuticas, entre ellas Roche con su famoso y polémico Tamiflu, cuando los gobiernos compraron cantidades masivas de antivirales que luego tuvieron que comerse con patatas. Precisamente durante al comienzo de la pandemia una voz se alzó ya discrepante ante la alarma creada, la voz de alguien que ya había sufrido durante años del ostracismo por negarse a colaborar con el mercado de la salud, el científico colombiano Manuel Elkin Patarroyo.

Manuel Patarroyo

Manuel Elkin Patarroyo Fuente: EFE

Patarroyo, fundador del Instituo Inmunológico de Colombia, se embarcó desde sus comienzos como investigador en la búsqueda de una vacuna contra la malaria, que empezó a dar sus frutos a finales de los 80 con la vacuna sintética SPf66, cuya patente cedió gratuitamente a la OMS en 1993, tras rechazar una oferta millonaria de una multinacional farmacéutica. Aunque en sus inicios la efectividad no era muy grande, un prometedor 30%, poco a poco fue consiguiendo mejorarla hasta alcanzar el 50%. Precisamente por esto le fue otorgado el Premio Príncipe de Asturias en 1994, pero a partir de aquí empezaría el particular vía crucis del investigador. La OMS no comercializó la vacuna, esperando que mejoraran los resultados, lo que provocó el disgusto de Patarroyo que opinaba que la organización estaba obstaculizando la distribución de la vacuna a millones de personas en el tercer mundo que la necesitaban. Paralelamente, empezaron aparecer estudios financiados por la industria farmacéutica que ponían en duda sus descubrimientos, y parte de sus colaboradores, como el español Pedro Alonso, pasaron a formar parte de otro equipo que empezó a trabajar sobre otra vacuna, la RTS,S, que curiosamente si que tenía patente, y pertenecía a GlaxoSmithkline. Esta vacuna no ofrecía mejores resultados que la de Patarroyo, pero recibió mucho más apoyo, siendo financiada por ejemplo por la fundación de Bill Gates, y cerraba el desarrollo de la vacuna como medicamento genérico.

A principios de 2001, debido a las deudas adquiridas por su investigación, el BBVA embargo los laboratorios del Instituto Inmunológico de Colombia. Curiosamente algunos meses después de esto el BBVA comenzó a financiar las investigaciones de Pedro Alonso en el Hospital Clínic de Barcelona. ¿Coincidencia? Quién sabe… Pero Patarroyo no se rindió ante estos obstáculos, y continuo su investigación, primero financiado por el Gobierno de Colombia, y luego por la Fundación para la Investigación Solidaria de Navarra, la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Universidad de Rosario (Bogotá), que ha dado como fruto una nueva versión de la vacuna, Colvafac (Colombian falciparum vaccine), que según ha comentado Patarroyo recientemente, tiene una efectividad del 90% en monos y comenzará a mediados del 2012 sus pruebas en humanos. Pero las multinacionales farmacéuticas siguen dándole la espalda, a pesar de haber intentado volver a negociar con ellas, y continúan su apoyo a la vacuna patentada, que les puede dar pingües beneficios a costa de los países del tercer mundo y de aquellos del primero que tengan que viajar a ellos. No olvidemos que la malaria desapareció de España hace solo poco más de 40 años, y quién sabe si con el cambio climático algún día puede volver a los países considerados del primer mundo.

Mapa de la malaria

Mapa de distribución de la Malaria (c) Malaria Atlas Project

Precisamente de la investigación de Colvafac han salido los resultados, publicados en la revista Chemical Reviews, que saltaron a los medios de comunicación en el mes de Marzo, en los cuales Patarroyo afirma haber encontrado los principios químicos para la creación de vacunas sintéticas que podrían ayudar a combatir 517 tipos de enfermedades. Suena realmente ambicioso, no se si en esta ocasión Patarroyo se está dejando llevar por el entusiasmo, pero si tiene razón, ¿seguirán ignorándolo como hasta hora?. Esta noticia aunque ha sido bastante difundida por la prensa, no hay tenido la gran repercusión que quizás debiera.

Sirva esto como una muestra de como funcionan aquellos que tienen en sus manos nuestra salud y a los que no les gustan que les toquen sus ingresos. Un simple ejemplo, lamentablemente, de la sociedad en la que vivimos donde todos estamos supeditados a los que manejan el dinero, ya sean los bancos, las empresas petroleras o las empresas farmacéuticas. Y no sé te ocurra desafiarles, pues en palabras de Patarroyo: “no caigo en la trampa de enfrentarme o un día cualquiera desaparezco en el Amazonas”.

Publicado por el 17 mayo, 2011 en Rajar por rajar | 9 comentarios

Carta abierta para (algunos) conductores de vehículos de 2 ruedas

Conviene empezar aclarando que no hay ningún tipo de odio ni frustración infantil contra los vehículos de dos ruedas. 

Continuaré diciendo que en contra de los vehículos no tengo nada. Como casi siempre en este mundo que nos ha tocado vivir, el problema no son las cosas, sino el uso que le damos las personas. Así que por esta misma premisa, aclaro que no todos los ciclistas o motoristas van metidos en el lote, que en el presente post es objetivo de crítica. 

Bicicleta clásica

Bicicleta clásica

Tal vez alguno podrá abrirme los ojos, porque hay cosas que no alcanzo a comprender. 

– ¿Por qué circulan algunos ciclistas, e incluso algún intrépido y audaz motorista, por la acera? Porque yo alcanzo a entender, que un niño pequeño que se dirige al parque vaya por la acera ante la ausencia, condenable desde todos los puntos de vista, de carriles bici. Pero que un maromo con pelos en la bolsa escrotal que contiene sus pelotas, vaya por la acera haciendo escorzos y cabriolas para esquivar a los viandantes no lo puedo soportar. Si vas por la acera con tu bici-chachipeich, la coges con tus manitas, y vas caminando. Si quieres ir montado, te bajas a la carretera y circulas por ahí, que es tu sitio. El peligro que supone circular entre coches no se lo discuto a nadie, pero no da derecho a que el viandante tenga que andarse con cuidado por la acera. Que me atropellen en la carretera tiene delito, pero ¡¡que lo hagan por la acera!! eso no tiene perdón. 

– ¿Por qué cuando van por la carretera, se meten entre los demás vehículos? Es posible, probable, o incluso factible, que tengan una bula papal, o algún permiso del tribunal supremo, que les permita tener unas normas de circulación propias. No conformes con ir en contra de la norma establecida, en su afán por pasar entre dos vehículos, fuerzan tanto que los rozan con el consiguiente “arañazo” al coche de Fulano de Tal, o si nos ponemos en la piel de Mengano de Cual al que le rompieron el retrovisor (300€ la bromita). Y el caso es que parece que no son conscientes que el día menos pensado, el hijo de Fulano o Mengano va a abrir la puerta para bajarse del coche y el “biciclista” o el motorista de turno, se comerán una ostia como un piano. Id por el carril almas de cántaro, no os inventéis vuestros carriles. 

Circular con la moto entre coches

Circular con la moto entre coches

Dejamos de lado a los aguilillas que van sin casco, a los que hacen caballitos, a los que van al doble de velocidad de lo permitido…y por supuesto vuelvo a reiterar que por suerte, no todos los conductores de vehículos de dos ruedas, son iguales y se les puede meter en el mismo saco. 

Para terminar rajo sin paliativos por la falta de carriles bici, la indefensión que tienen tanto ciclistas como motoristas en la carretera, el poco o nulo cuidado que tienen algunos conductores y el peligro de los guardarrailes asesinos o quitamiedos degolladores en lugar de utilizar alguna opción real más segura…porque lo cortés no quita lo valiente.

Publicado por el 18 abril, 2011 en Rajar por rajar | 2 comentarios

Concurso para lunáticos y un hotel espacial

Iniciamos con esta entrada una nueva categoría en la que los tres corniseros tenemos esperanzas de que sea un lugar para la opinión y el debate. Rajar por rajar es un refugio en el que poder hablar de lo que queramos y despotricar, sólo por el placer de rajar. Esperamos que os guste y que participéis con vuestros comentarios…¡Empezamos!

Resulta que los responsables de Google (de aquí en adelante googlelianos), entre una de sus muchas ocurrencias está la de un concurso para “conquistar la luna”.

Google Luna X Prize

El premio consiste, a grandes rasgos, en enviar un vehículo a la luna, recorrer 500 metros y grabar en alta definición ese recorrido. El premio para el ganador es de 20 millones de dólares (Unos 14 millones de €, euro arriba-abajo).

Hay unos 30 equipos inscritos, unos auténticos lunáticos diría yo.

Pero bueno, el despilfarro de dinero que puede suponer no es el objetivo de esta crítica (aunque bien podría serlo). El premio sólo es el camino que nos lleva a un personaje digno de estudio: Xavier Claramunt.

Pues resulta que este hombre, catalanismos más o menos comprensibles aparte, tiene un proyecto para construir un hotel en el espacio (Galactic Suit). Sí, no he bebido, ni he fumado nada ilegal, un hotel en el espacio. Y no es que el proyecto sea para dentro de 20 años, sino para el año que viene.

Xabier Claramunt y su Galactic Suite

Yo entiendo que haya que investigar, buscar alternativas, y explorar nuevos límites…lo que no puedo entender, es que mientras hay gente que muere de hambre, se estén gastando 3000 millones de dólares en algo como esto.

Tal vez el futuro haga que me trague mis palabras, y este hotal de ciencia-ficción se vuelva realidad y sirva para grandes avances…pero a día de hoy me resulta indignante y no podía dejarlo pasar.

Esto es rajar por rajar, así que adelante, via libre para comentar.

Publicado por el 30 marzo, 2011 en Rajar por rajar | 7 comentarios