Pedro Páez: las hazañas olvidadas de un humilde misionero español.

El nombre de la sección en la que englobamos nuestros artículos de historia, aunque no se centra solamente en la temática patria, no es casual. Utilizada, ocultada y untada con negras leyendas, la historia española, intrínsecamente compleja, he dejado un buen número de hechos y semblanzas en los recodos del olvido. En uno de éstos se quedaron durante largo tiempo los avatares de Pedro Páez. Y es que bajo ese nombre y apellidos de típico ciudadano anónimo se esconde sin duda una aventura digna de ser narrada, y que posiblemente no te contaron en el colegio.

Pedro Páez Jaramillo nació en Olmeda de la Cebolla (actualmente Olmeda de las Fuentes, Madrid), en 1564. A los 18 años ingresó en la Compañía de Jesús y, tras estudiar en las universidades de Alcalá y Coimbra, partió hacia Goa (en la actual India) En aquellos tiempos los territorios de Portugal y España se regían desde una única corona, ceñida en la cabeza del segundo de los Felipes, y el Imperio Otomano era una de las principales amenazas para la monarquía hispana.

Mapa antiguo de África

Mapa antiguo de África

En ese contexto una Etiopía convertida podría ser una Etiopía aliada frente al Gran Turco y los misioneros jesuitas podían desempeñar un papel muy importante para los planes de Dios… y del Imperio. Páez partió desde Goa hacia Etiopía acompañado por el misionero catalán Antonio de Monserrat, pero el destino truncó el viaje de los dos jesuitas, que acabaron como prisioneros de los turcos durante siete años, en los que recorrieron los desiertos de Hadramaut y Rub al-Jali (“la habitación vacía”), uno de los mayores desiertos del mundo, y padecieron todo tipo de penalidades.
Finalmente son rescatados y llegan a Goa muy enfermos. Antonio de Monserrat fallece mientras que el olmedeño, tras un periodo de convalecencia, vuelve a aventurarse rumbo a tierras etíopes, a las que consigue llegar en 1603.
Allí realizó una impresionante labor pastoral, expandiendo los enclaves jesuitas y consiguiendo que el emperador Za Dengel y su sucesor Susinios abrazasen el catolicismo. Durante su estancia en territorio africano también demostró unas grandes cualidades como arquitecto y como historiador, escribiendo en el año 1620, en portugués, “Historia de Etiopía”, libro que, tras muchos siglos, fue finalmente traducido al español en 2009.

Pero la azarosa vida del misionero español albergó un hecho trascendente, y poco conocido: Pedro Paéz fue el primer europeo en alcanzar las fuentes del Nilo Azul, siglo y medio antes de que los británicos se atribuyeran su descubrimiento. “Confieso que me alegré de ver lo que tanto desearon ver el rey Ciro, el gran Alejandro y Julio César”, dejó escrito. También se cree que fue uno de los primeros europeos en probar y describir el café.

Cataratas en el Nilo Azul.

Cataratas en el Nilo Azul.


Su vida, dicen que humilde y esforzada, se apagó en 1622 en el pueblo etíope de Gorgora. Fue enterrado en la iglesia que él mismo había construido y el tiempo fue difuminando su recuerdo hacia la nada. Hoy, apenas una discreta placa en su pueblo natal evoca su hechos. Sólo un puñado de compatriotas, como Javier Reverte con su libro “Dios, el diablo y la aventura”, han trabajado por recuperar su memoria. Quizás el padre Páez, como buen jesuita, lo hubiera querido así. Pero quizás también esto demuestra cuán desmemoriados, ingratos o mezquinos pueden ser algunos pueblos.

Publicado por el 29 octubre, 2012 en Historia olvidada | 2 comentarios

Ciudades del futuro

Releyendo algunas cosas sobre computación ubicua (ya han pasado 20 años desde “The computer for the 21st century” del visionario  Weiser) me he encontrado con información sobre el proyecto de New Songdo City. Songdo International Business District es una nueva ciudad de Corea del Sur, situada a unos 60 km de Seúl, que ya lleva años en construcción, y que está concebida como una “ciudad inteligente” (smart city) o ciudad ubicua, en la que todos los sistemas de información de viviendas, negocios, organismos etc. estarán interconectados e, idealmente, todo es capaz de interactuar a través de sistemas de información comunicados mediante tecnologías tales como redes inalámbricas o RFID.
El concepto de ciudad inteligente pretende redefinir la planificación urbanística para construir, mediante la aplicación de las nuevas tecnologías, ciudades más eficientes, ecológicas, participativas y con una buena calidad de vida para todos los habitantes. En el caso de Songdo, ciudad construida en terreno ganado al mar,  podemos destacar varios aspectos:

  • Reaprovechamiento del agua mediante el reciclado de las aguas urbanas en aguas para el riego.
  • Interconexión global. Cisco ha instalado sistemas de banda ancha (fibra óptica de alta velocidad) para conectar todas las casas y oficinas.
  • Comunicación hacia el exterior mediante trenes de alta velocidad y conexión con aeropuerto mediante autopista sobre un puente de 12 km.
  • Viviendas equipadas con paneles táctiles para el control de la iluminación y la calefacción, así como paneles de monitorización del consumo de energía.
  • Eliminación de residuos a través de una red de tuberías a presión, eliminando la necesidad de recogida de basuras.
  • Los vehículos contarán con “smart tags”, que permitirán apagar las farolas de ciertas partes de la carretera cuando no se detecte tránsito. También existirán sensores en las calzadas para realizar una monitorización de las condiciones del tráfico y programar su gestión de forma acorde.
  • Cada casa y oficina estará equipada con pantallas de telepresencia para videoconferencia.

La ciudad, que además contará con un parque central de más de 40 hectáreas y un canal navegable, será utilizada como un laboratorio para la implantación de un nuevo modelo de ciudad sostenible y orientará la construcción de sus principales edificios siguiendo la certificación LEED.

En los siguientes vídeos se puede ver más sobre el proyecto. Yo echo de menos más información sobre alternativas al coche tradicional y de más tanto campo de golf.

SONGDO: CITIES OF THE FUTURE – Documentary Series

Songdo Vision



En otros puntos del planeta existen proyectos similares, como SmartCity Malta, Dubai Internet City o Amsterdam Smart City. En España podemos encontrar la iniciativa Smart City Málaga, centrada fundamentalmente en el uso de energías renovables y la potenciación del coche eléctrico en el entorno urbano, o SmartSantander, proyecto llevado a cabo por un consorcio coordinado por Telefónica I+D, que plantea la instalación de 2000 sensores inalámbricos en la ciudad de Santander para controlar plazas de aparcamiento o factores ambientales como ruido, contaminación o temperatura.  Este año la consultora IDC ha elaborado un estudio nacional sobre ciudades inteligentes, en el que Barcelona ocupa la posición de liderazgo.

A nivel europeo, el proyecto European Smart Cities, llevado a cabo por un equipo de investigadores de las universidades de Viena, Delft y Ljubljana,  ha realizado un ranking de ciudades europeas de tamaño medio en cuanto a su nivel de cumplimiento del “modelo smart” y sus potencialidades para el futuro. En España las escogidas han sido Pamplona, Valladolid y Oviedo, aunque figuran lejos de la cabeza.

Smart Model. Fuente: www.smart-cities.eu

También en smartcities.es se puede encontrar información en castellano sobre la actualidad de los proyectos de ciudades inteligentes y en poco más de un mes se celebrará en Barcelona el congreso mundial de ciudades inteligentes.

La sostenibilidad de las entidades urbanas, cada vez más pobladas, es un desafío colectivo a todos los niveles La aplicación de la tecnología en la vida cotidiana de los ciudadanos y la interconexión global definen también un nuevo escenario de convivencia, en la que aún es una incógnita cuál será la adaptación emocional de las personas y la evolución de los sistemas sociales y políticos.

Publicado por el 8 octubre, 2012 en Tecnología | Lee el primer comentario

Santa Anna: historia de un país…y de una pierna.

La biografía de Antonio López de Santa Anna, quizá el personaje más controvertido de la agitada historia mexicana, es vista hoy como el paradigma de una vida en busca del poder a cualquier precio. Nacido en el seno de una familia de origen español, Santa Anna, capitán del ejército realista al estallar el movimiento insurgente que desembocó en la independencia de México, combatiría del lado español primero y en el bando independentista después, para, posteriormente, tras apoyar la coronación de Iturbide impulsar más tarde su derrocamiento y la instauración de la república. En su carrera política llegaría ser presidente del país americano nada más y nada menos que en once ocasiones: unas veces con los liberales y otras con los conservadores. Marcado en todo momento por la contradicción, parece que no le costaba mucho cambiar de chaqueta para alcanzar el sillón presidencial y, a pesar de caer y sufrir el exilio en múltiples ocasiones, Santa Anna siempre retornaba.

Antonio López de Santa Anna

A él y sus tropas se les atribuye la muerte del héroe estadounidense Davy Crockett en El Álamo durante la guerra de independencia texana y fue su costumbre de mascar chicle natural la que introdujo la goma de mascar en los Estados Unidos, cuando, durante uno de sus exilios, en Nueva York, su secretario, Thomas Adams, la patentó para posteriormente fundar la Adams New York Chewing Gum, añadirle sabores y popularizar su consumo. Sin duda una vida intensa la del veracruzano, y sorprendentemente larga teniendo en cuenta los tiempos convulsos que vivió y los enemigos que se granjeó.

Estratega cuestionado en lo militar, Santa Anna fue el “Héroe de Tampico” tras rechazar en 1829 un ataque español que pretendía recuperar la antigua colonia y también sufrió la vergüenza de caer derrotado ante los estadounidenses en la guerra en la que México acabaría cediendo más de la mitad de su territorio nacional. Ambicioso, seductor, extravagante y traicionero, el general protagonizó un suceso acorde con su personalidad cuando, en 1838, durante un combate contra tropas francesas en Veracruz, en el curso de la Guerra de los Pasteles, perdió una pierna, ordenando posteriormente que la extremidad recibiera cristiana sepultura con honores militares. La pierna del militar (al que ya se conocía como “El quince uñas”) sería años después exhumada y trasladada a Ciudad de México, donde recibió nuevos homenajes en forma de desfiles. Sin embargo el final de uno de sus periodos de gobierno llegó con el pueblo sublevado desenterrando su pierna y arrastrándola por las calles de la capital.

Bombardeo francés de Veracruz durante la "Guerra de los Pasteles"

Aún volvería una vez más al poder, en un periodo en el que su personalismo exacerbado derivó en giros dictatoriales (se hacía llamar “Alteza Serenísima”), antes de su último exilio. Ya con ochenta años, regresó Santa Anna a México, para morir poco después ciego, solo y olvidado. Hay quien dice que en sus últimos días algunos acudieron a su puerta para ofrecerle los restos de su pierna, salvados de la masa enfurecida…

Publicado por el 20 agosto, 2012 en Historia olvidada | 6 comentarios

Preguntas

La confianza, como el arte, nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas la preguntas.

Publicado por el 8 agosto, 2012 en Frases | Lee el primer comentario

¿Vikingos en España?

Fenicios, griegos, celtas, cartagineses, romanos, visigodos, árabes…y vikingos. Los temibles guerreros procedentes de Escandinavia también pasaron por la Península Ibérica.

“De la furia de los hombres del norte líbranos, Señor”. Era un rezo repetido en las iglesias de Europa. Moviéndose en oleadas hacia el sur del continente a bordo de sus naves (drakkars, quizá el elemento clave de su poderío militar), desde Moscú hasta Lisboa, los paganos originarios de Dinamarca, Noruega y Suecia causaban terror entre los reinos cristianos, que tenían enormes dificultades para frenar sus ataques, feroces e impredecibles. Famosos por sus aterradoras incursiones desde el mar, los vikingos, corpulentos y sanguinarios, comenzaron a hacerse notar a finales del siglo VIII con sus asaltos en las islas británicas, las cuales llegarían a someter durante muchos años. El pueblo vikingo, al que hasta hoy rodea un aura misteriosa, con su escritura en runas, su fascinante mitología de dioses guerreros, su Valhalla y sus valquirias (todo ello popularizado por la obra wagneriana), tenía predilección por las acciones de pillaje y los territorios hispanos también estuvieron en su lista de objetivos.

Embarcación vikinga (fuente: celiticattic.com)

Aunque las fuentes historiográficas son escasas, se cree que en el verano del año 844 un gran número de naves vikingas fueron avistadas frente a las costas de Gijón. El gran contingente de guerreros nórdicos llegaba a las costas asturianas después de una serie de asaltos en Francia. El Reino de Asturias, exponente de la resistencia cristiana a los invasores musulmanes, era por aquel tiempo un territorio rural y pobre, plagado de quintanas y pequeñas aldeas marineras, en el que quizá ni siquiera Gijón u Oviedo (reciente capital del Reino) podrían ser consideradas como ciudades de importancia. En este sentido, no se sabe con seguridad hasta qué punto las tierras asturianas fueron saqueadas, ya que los vikingos buscaban botines cuantiosos en sus asaltos y no parece que pudieran hallar grandes riquezas en el joven reino astur.

Bordeando la costa, la expedición vikinga se desplazó hacia el oeste hasta avistar la torre de Hércules, y desembarcar para arrasar el pueblo de Brigantium (La Coruña), pensando que junto a semejante construcción debería encontrar con qué saciar su ansia de pillaje. No debió de ser así, y lo que sí se encontraron fue un ejército enviado por el Rey de Asturias, Ramiro I, que les expulsó de vuelta al mar y destruyó varias de sus naves.

La Península Ibérica a comienzos del siglo IX (fuente:Wikipedia)

Tras moverse hacia el sur e intentar, sin conseguirlo, entrar en Lisboa, los vikingos tomaron Cádiz y, penetrando por el Guadalquivir, alcanzaron Sevilla, ciudad que saquearon bien a gusto hasta que llegó hasta ellos el contingente formado por Abderramán II y, tras comprobar su inferioridad frente a las tropas musulmanas, se retiraron dando por finalizada la primera incursión en la Península Ibérica. Pero no sería la última. Aparte de otras incursiones menores, entre los años 859 y 862 los vikingos volvieron a asolar las costas gallegas y andaluzas, llegaron hasta las Baleares y saquearon Pamplona tras remontar el Ebro. En el 970, en otra gran campaña, tomaron la misma Santiago de Compostela, ciudad cuya fama se había extendido por Europa. Como consecuencia de estos ataques, los reinos peninsulares comenzaron a dedicar más recursos a la fortificación y protección de sus costas, ante la amenaza de los “hombres del norte”, que continuaría hasta el siglo XII.

Hoy en día, en la localidad pontevedresa de Catoira, se conmemora cada verano el hecho histórico con la celebración de la Romería Vikinga, convirtiendo en fiesta lo que en su día fue pavor.

Publicado por el 30 julio, 2012 en Historia olvidada | 3 comentarios

¿Está España preparada para el modelo escandinavo de vivienda?

El pasado mes de diciembre saltaba la noticia (de la cual por cierto no hemos vuelto a saber) de que el gobierno vasco incorporaría en el anteproyecto de la ley de vivienda la figura de las cooperativas de régimen de cesión de uso, un paso que pretendía promover el llamado “modelo escandinavo de vivienda”. Este sistema, que en los países nórdicos se conoce como “andel”, se podría decir que se sitúa a medio camino entre el alquiler y la propiedad. Pero, tratando de profundizar algo más, ¿en qué consiste el “andel”?

El andel es un modelo cooperativo de acceso a la vivienda de acuerdo con el cual todos los miembros de la cooperativa son propietarios de un inmueble y gozan del derecho de uso sobre una vivienda del mismo (que pueden transmitir a sus familiares). Este modelo resuelve al problema de acceso a la vivienda de un porcentaje muy alto de los habitantes de las ciudades de los países en que se aplica (por ejemplo en Dinamarca aproximadamente un tercio de la población accede a la vivienda de esta forma). Es un modelo alternativo destinado a la gente que quiere disfrutar de una vivienda a largo plazo y que debería endeudarse mucho para acceder a la propiedad tradicional.
A grandes rasgos, en el andel, cada nuevo propietario del derecho de uso paga una entrada, que le es reembolsada al darse de baja del andel, y un alquiler blando cada mes. El sistema funciona de forma democrática y no puede ser transformado en una propiedad tradicional. Los miembros del andel tienen más derechos que un inquilino convencional, ya que se trata de un modelo que supone un uso indefinido de la vivienda.

Copenhague (fuente: eage.org)

Otras características del modelo andel, que lo diferencian del modelo cooperativo tradicional que conocemos en España, son las siguientes:

  • El andel no tiene fecha de caducidad, es decir, es para siempre.
  • Este modelo integra la iniciativa privada en un mercado no especulativo de acceso a la vivienda, ya que las empresas andel son cooperativas de viviendas privadas sin ánimo de lucro. Sus miembros forman parte de esta cooperativa sin ánimo de lucro y la asociación andel es propietaria del edificio, pudiendo tratarse de sindicatos, gremios, asociaciones, o simplemente de organizaciones andel.
  • Es un modelo no especulativo, ya que nadie gana nada por el alquiler de la vivienda. Se trata de un alquiler blando, cuya cuantía es fija, que sirve para hacer frente al endeudamiento que ha supuesto la constitución del andel y los gastos de mantenimiento y, a medida que se amortiza el endeudamiento inicial, el alquiler tiende a bajar.
  • El modelo andel ofrece un acceso barato a la vivienda, con ventajas para sus miembros. En este sistema se paga una entrada para la financiación del andel y para implicar a los miembros del andel en la gestión de la vivienda, pero esta entrada inicial suele variar poco y, además, se establece un precio máximo que no se puede superar.
  • Este modelo busca facilitar la autogestión y el buen mantenimiento de la finca, y se basa en la democracia interna. Los propietarios del andel forman parte de los órganos de decisión.
  • Este sistema cuenta con el soporte de la administración pública, que impone algunos deberes a los andeles, y puede servir para alcanzar un equilibrio social, ya que se puede utilizar como complemento a la vivienda social subvencionada por el Estado y a las ayudas para el acceso a la vivienda que éste presta. Del mismo modo, se puede reservar una proporción de viviendas, dentro de cada andel, a vivienda social, como en el caso de Dinamarca, donde la construcción subvencionada de viviendas está obligada a reservar un 10% a vivienda social, pese a que este tipo de acceso a la vivienda sea privado.
  • Los andeles buscan favorecer la movilidad, ya sea porque se requiere una vivienda de mayor espacio, número de habitaciones, etc; o porque se desea o necesita cambiar de barrio o de ciudad.

Y bien, así contado no suena mal, pero, ¿se puede pensar en una aplicación de este modelo en España? Pensemos primero en el escenario que nos encontramos en nuestro país en lo que a mercado de la vivienda se refiere. Y el escenario ahora mismo muestra una situación poco menos que insostenible, con una gran burbuja especulativa y, como resultado, unos precios aún muy inflados, pese a la caída que se viene produciendo en los mismos desde el año 2007. Así, según el boletín del Observatorio de Vivienda del Consejo de la Juventud de España correspondiente al segundo trimestre de 2011, los jóvenes españoles tienen que destinar más de la mitad de su sueldo, concretamente el 53,3%, al pago de una hipoteca media. Y eso los que tengan la suerte de percibir un sueldo… Esto explica que la tasa de emancipación de la población joven española se sitúe en el 45,5%, pudiendo aspirar a una vivienda con una superficie máxima de 56,1 m2 en el caso de compra, y de 44,5 m2 en el caso de alquiler.
Durante los años del boom inmobiliario, de 1997 a 2007, el precio de la vivienda en España aumentó un 288% y, pese a que en la actualidad los precios están bajando, el acceso a la vivienda sigue siendo realmente complicado. Esto se debe a que dichos precios siguen siendo muy elevados en comparación con los salarios. Por aportar más datos, según un estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) en el año 2009, denominado “El stock de capital y viviendas en España y su distribución territorial (1990-2007)”, la financiación de la adquisición de una vivienda media (90 m2) en España llego a equivaler a doce años de salario (diecinueve años en el caso de Madrid), mientras que en 1998 sólo era necesaria la renta de cinco años.

(fuente: unterritoriocompartido.blogspot.com)

Ante este panorama parece lógico plantearse nuevos enfoques que modifiquen un sistema que ha fracasado. Sin embargo la implantación de un  nuevo modelo choca inevitablemente con diversos aspectos económicos, normativos, sociales y culturales.

En cuanto a la normativa reguladora del mundo cooperativo, en España, pese a que las leyes sobre cooperativas, ya sea la ley estatal o las leyes autonómicas, prevén la posibilidad de creación de cooperativas de viviendas, tanto para el acceso a
la propiedad, como para la cesión de uso; en la práctica, el modelo discrimina positivamente a favor de la propiedad tradicional, ya que, aún en el caso de creación de cooperativas con cesión de uso, la normativa permite que los socios pasen a ser propietarios de sus viviendas a través de un simple cambio de estatus. La legislación no es, en general, proclive al impulso de este modelo cooperativo de cesión de uso, aunque hay excepciones, como la Ley de Derecho de la Vivienda de Cataluña.

Por otra parte, un aspecto fundamental para entender el funcionamiento del mercado de la vivienda en nuestro país es la mentalidad española. En España se valora tener, al menos, una vivienda en propiedad, siendo el alquiler una situación transitoria para aquellas personas que no pueden adquirir una vivienda, ya sea por cuestiones económicas, laborales o de cualquier otra índole. De este modo, se concibe la adquisición de vivienda como una inversión, considerando el dinero destinado al pago de un alquiler como dinero perdido, “tirado a la basura”, y está muy arraigada la idea de que toda persona “de provecho” ha de tener (como mínimo) una vivienda en propiedad.

Finalmente, para la aplicación del modelo, sería necesario contar con la implicación, tanto de las administraciones, que deberían promoverlo, como de las entidades bancarias, que tendrían que abrirse a financiar el nuevo modelo,  como por supuesto de los potenciales clientes, que deberían ver este nuevo modelo como un modo más de acceso a la vivienda. No parece algo sencillo…

Uno de los pocos ejemplos de este tipo de cooperativismo en nuestro país lo podemos encontrar en la asociación catalana SostreCívic (Techo Cívico). Y vosotros, ¿cómo lo veis? ¿es viable en España el modelo andel?

Publicado por el 23 mayo, 2012 en Monografías | 5 comentarios

Qué noche la de aquel día.

La noche, marco predilecto de leyendas y relatos, fuente inagotable de temores y terreno propicio para la superstición y el miedo. Este periodo de tiempo entre la caída y el renacer del sol, escenario de los sueños de los genios, de la inspiración onírica del surrealismo y también de pesadillas pobladas por monstruos, ha sido, fundamentalmente, y en particular hasta el desarrollo de la luz eléctrica, un limitante a las facultades humanas. Lo más juicioso en tiempos pretéritos era recogerse en el hogar y aguardar la llegada la la luz del nuevo día. Los caminos, huérfanos de luz,  en especial en ausencia de luna, y frecuentados por salteadores, lobos y quién sabe qué seres malignos, no eran un lugar seguro para el individuo común y en los callejones oscuros de los barrios sórdidos de las ciudades uno se podía dejar la vida en cualquier cuchillada furtiva por cualquier cosa que valiera más que nada, o ni siquiera eso.

En el transcurrir del mundo, las más noches han pasado como un tiempo del descanso hasta la nueva jornada, pero también han existido las noches de las otras vidas (las licenciosas o las volcadas al trabajo a la luz de una vela), de las traiciones o de los aquelarres de las brujas. Posiblemente la Historia se ha escrito más a la vista del astro rey, pero a decir verdad nunca duerme. Las crónicas históricas y la creación literaria nos han dejado algunas noches para recordar. Por citar dos ejemplos muy conocidos, mientras Shakespeare nos cuenta el Sueño de una noche de verano, la tradición árabe nos ha legado no una, sino mil y una noches, en las que Sherezade se sobrepone a su destino de relato en relato.

También había caído la noche cuando, al mando de Hernán Cortés, los españoles cercados en Tenochtitlán intentaron abandonar la capital azteca aprovechando la oscuridad. A pesar de las precauciones, las tropas del conquistador extremeño fueron sorprendidas por miles de guerreros que les acorralaron mientras intentaban cruzar el lago que rodeaba la ciudad. Los soldados españoles sufrieron numerosas bajas, se perdió la artillería y casi todo el tesoro de Moctezuma. Este episodio se convirtió en uno de los más conocidos de la conquista de América y pasó a la historia como la Noche Triste. Cortés, que, según cuenta la leyenda lloró esa noche al pie de un ahuehuete (árbol típico de México) no sometería la ciudad mexicana hasta más de un año después.

La Noche Triste

Una de las épocas más oscuras de Europa también tuvo sus noches oscuras (y muchas), aunque para la historia han quedado con nombre propio dos, testimonio del horror nazi. En 1934, para afianzar su poder absoluto sobre las estructuras del estado alemán, el régimen nazi llevo a cabo una purga para eliminar adversarios políticos, dirigida fundamentalmente contra las SA, cuerpo paramilitar de cuyo poder e independencia Hitler recelaba. Entre las decenas de asesinados estaba su líder, Ernst Röhm. Este suceso, uno más en la estrategia nazi para someter todas las voluntades alemanas por la vía del terror, figura en los libros de historia como la Noche de los Cuchillos Largos. Cuatro años más tarde otra noche de muerte y destrucción llevó a las calles de Alemania, en toda su crudeza, el antisemitismo nazi. En la Noche de Los Cristales Rotos el gobierno alemán promovió y jaleó un ataque coordinado y encabezado por las tropas de asalto del régimen en el que casi todas las sinagogas del país fueron destruidas, los cementerios fueron profanados, las tiendas regentadas por judíos destrozadas, miles de personas fueron detenidas y decenas de ellas asesinadas.

Otra noche, que se mueve entre la fe, la fantasía y la historia, vio nacer en Belén a Jesús de Nazaret. Aunque el lugar, la fecha y el hecho puedan ser discutidos, el mundo no volvería a ser el mismo. Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.
Eso pudo decir George Washington veinticuatro horas antes de otra noche histórica (dejando aparte las muchas que hay en cada edición de la Champions League…) mientras, como general del Ejército Continental trataba de decidir el próximo paso del sueño libertador norteamericano. En su escritorio dejó una escueta nota manuscrita resumiendo en tres palabras su decisión (“Victory or Death”) y esa noche de 1776 sus tropas cruzaron el río Delaware, sorprendieron y derrotaron a los británicos y a los mercenarios hessianos y obtuvieron una victoria decisiva para la independencia de las trece colonias que se convertirían en los Estados Unidos.

Washington cruzando el Delaware (obra de Emanuel Gottlieb Leutze)

Y mientras escribía estas líneas se ha abalanzado la noche, siempre fiel a su cita. Las luces se van apagando, la Historia seguirá avanzando, y a un servidor le toca un sueño anónimo y esperemos que reparador, que, ya se sabe, el poco dormir y el mucho leer puede llevar a la sequedad del cerebro, como me han contado que le pasó a un hidalgo ingenioso. Mañana será otro día.

Publicado por el 10 abril, 2012 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Cuéntame tu historia y te diré cómo hablas

El bicentenario de la Constitución de Cádiz ha traído estos días a todos los medios la expresión popular de ¡Viva la Pepa!, que, usada originalmente por los liberales españoles para manifestar su apoyo a la Carta Magna de 1812, fue derivando hasta su utilización, en otros contextos, como sinónimo de improvisación y jolgorio.
Hay muchas otras muestras de cómo la Historia va dejando sus huellas en el idioma en forma de expresiones y frases hechas de las que en muchas ocasiones se ha olvidado el origen o se desconoce exactamente el hecho histórico que está detrás.

Unas cuantas surgieron en la época imperial, cuando las tropas españolas libraban batallas en medio mundo. En una de estas batallas, en los alrededores de la localidad italiana de Bicoca, las tropas imperiales aplastaron, con una facilidad pasmosa, al ejército franco-veneciano. Desde entonces, cuando algo resulta fácil es una bicoca. Años más tarde, en 1557, de nuevo los franceses sufrirían una gran derrota ante los ejércitos imperiales, esta vez en San Quintín. Para conmemorar esta victoria española, acaecida el día de San Lorenzo, se erigió el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, y tal fue la matanza que la expresión “se armó la de San Quintín” se quedó para siempre en el acervo lingüístico castellano.
Pero tanta guerra requiere muchos sacrificios, y el infierno de Flandes (el “Vietnam español”) fue un buen ejemplo. El enorme coste humano y económico que conllevó el mantenimiento de los Países Bajos bajo el dominio del Imperio, estando en guerra con ingleses, franceses, turcos, portugueses, rebeldes flamencos y quien pasara por allí, hizo que “poner una pica en Flandes” sea sinónimo de cualquier empresa realmente complicada. Al final, tanta sangría acabó dejando las arcas imperiales con telarañas, y bien pudo decir el segundo de los Felipes, y con razón, que estaba sin blanca. La blanca fue una moneda que se comenzó a acuñar en Castilla en el siglo XIV y que en época del Rey Prudente apenas valía nada. Ni de ésas quedaban ya en el Reino.

La rendición de Breda (Velázquez)

No sabemos cuántas blancas circularían por Sevilla en aquellos tiempos, pero la capital andaluza aparece en otra de las expresiones conocidas con trasfondo histórico. Y es que “el que se fue a Sevilla perdió su silla”. El origen de la frase se encuentra durante el reinado en Castilla de Enrique IV de Trastámara, cuando el arzobispo de Sevilla y su sobrino (arzobispo de Santiago de Compostela) intercambiaron temporalmente sus puestos para que el tío, más experimentado, consiguiese dominar la situación problemática a la que su sobrino se estaba enfrentando en Galicia. Cuando todo estuvo bajo control y se procedió a la vuelta de cada uno a su diócesis original parece ser que el sobrino se negó a deshacer el cambio y devolver la silla sevillana a su antiguo propietario, siendo necesaria incluso la intercesión del Papa y el Rey para restablecer la situación. Lo curioso del dicho es que el que realmente perdió su silla fue quien se fue de Sevilla…

Pero si el siglo XVI fue movido en Europa, no menos lo fue en el Nuevo Mundo. En 1519 Hernán Cortés y sus hombres llegaban a tierras del Imperio Azteca y, ante las dudas y las posibles tentaciones de retirada (hacia Cuba) de su tropa, el de Medellín decidió destruir los barcos en que habían llegado al continente. El mensaje parecía claro: o Tenochtitlán o muerte, la retirada no era una opción. “Quemar las naves” simboliza desde entonces un paso sin vuelta atrás.

Hernán Cortés

Las riquezas americanas también han legado expresiones al castellano. Así, cuando algo es muy valioso se dice que vale un Potosí, haciendo referencia a la localidad boliviana de Potosí y las impresionantes minas de plata que allí se ubicaban. Si nos movemos a Perú podemos encontrar la ciudad de Jauja, fundada por Francisco Pizarro en 1534. El buen clima de la zona (especialmente indicado para los enfermos de tuberculosis y las vías respiratorias), su tierra fértil y su paisaje crearon la leyenda del “país de Jauja”, donde la existencia es idílica y todo es abundancia, y la conocida expresión de “esto es Jauja”.

Quizá algunos de los acontecimientos actuales acabarán siendo recordados en expresiones dentro de unos siglos. ¿El euro, Zapatero, el Mundial? Quién sabe…

Publicado por el 21 marzo, 2012 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Malvinas: una guerra, dos historias, treinta años.

El próximo 2 de abril se cumplirán treinta años desde que la ocupación argentina de las islas Malvinas desencadenase el conflicto armado entre la república sudamericana y Gran Bretaña. A mí esta guerra siempre me ha resultado hasta cierto punto “extraña”: protagonizada en plena Guerra Fría por dos países del bloque occidental, luchada en un territorio inhóspito alejado de los clásicas “zonas calientes” del planeta, librada para dirimir un conflicto territorial ancestral y fuertemente marcada por la situación sociopolítica del Cono Sur. También me ha dado siempre la impresión de que los sucesos de las Malvinas son relativamente desconocidos para quienes en aquel momento aún no tenían conciencia de lo que acontecía a su alrededor, debido a su corta edad o simplemente que aún no habían nacido.

fuente: absolut-argentina.com

El archipiélago de las Malvinas (las Falklands en inglés), está situado en el Atlántico Sur, a unos 460 kilómetros del litoral argentino. Con una superficie equivalente a la provincia de Lérida y una población de poco más de tres mil habitantes, ha sido motivo de disputa entre Argentina y Reino Unido desde que en 1833 los británicos ocuparan el archipiélago tras desalojar a la guarnición argentina que desde 1820 se encontraba en las islas sucediendo a los españoles, que las habían ocupado previamente. Desde Buenos Aires se ha considerado siempre a las Malvinas como parte integrante del territorio nacional argentino ocupada por una potencia extranjera y nunca se ha reconocido la soberanía británica sobre el archipiélago. Mientras, la población isleña se siente, en su gran mayoría, afin a Gran Bretaña.

Aquella primavera de 1982, la Junta Militar que gobernaba en Argentina se enfrentaba a una enorme crisis económica, política y social en el país y buscó con la operación de ocupación de las islas una cortina de humo y un golpe de efecto que le hiciera recuperar la popularidad perdida, en un intento desesperado por frenar su caída. Desde Gran Bretaña, el gabinete de la entonces primera ministra Margaret Thatcher (de actualidad tras la interpretación de la oscarizada Meryl Streep) respondió de forma contundente a lo que consideró una agresión contra la soberanía británica. Tras la victoria, el gobierno conservador de la Dama de Hierro, que también atravesaba un momento delicado, salió enormemente reforzado.

Hace poco más de un mes la tensión se ha reavivado en torno al conflicto de las Malvinas, tras decidir Londres el envío a la zona del HMS Dauntless (uno de los mejores buques de guerra de la Royal Navy) y presentar el gobierno argentino una denuncia contra Gran Bretaña ante la O.N.U, al considerar que el gobierno británico promueve la militarización de la zona con esta acción.

Para ampliar información sobre el hecho histórico que este año se conmemora , dejamos dos documentales, uno inglés y otro argentino, que narran, con distinto enfoque y desde diferente punto de vista lo sucedido en las diez semanas de contienda, sus antecedentes y sus consecuencias.

Guerra de las Malvinas 1982 completo, alta calidad.

Documenta – La Guerra De Malvinas

Publicado por el 19 marzo, 2012 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Simplemente realidad

Gracias, mundo, por no ser más que mundo y ninguna otra cosa.

16: Moments

Publicado por el 28 febrero, 2012 en Frases | Lee el primer comentario