Halt and Catch Fire: las mujeres de verdad programan en ensamblador

El verano siempre es época de descanso para la temporada regular de las series televisivas, tiempo durante el cual los canales americanos aprovechan para lanzar series de pocos capítulos para rellenar la época estival. Muchas pasan sin pena ni gloria, pero este año ha surgido una pequeña joyita, Halt and Catch Fire, que pese a no tener unas grandes audiencias ha conseguido ser renovada para una segunda temporada por la cadena AMC, casa de esas grandes series que son Mad Men o The Walking Dead.

La serie nos traslada a 1983, en los inicios de la informática personal, donde IBM era la reina del PC, contándonos la llegada de Joe MacMillan (Lee Pace), antiguo empleado de IBM, a su nuevo destino profesional, la texana Cardiff Electric, en una época que la región de Texas era tecnológicamente más importante que el incipiente Sillicon Valley californiano. MacMillan se nos presenta como un visionario y agresivo ejecutivo comercial con las ideas muy clara de lo que quiere lograr en su nueva empresa y con pocos escrúpulos para conseguirlo, enrolando en su peculiar “cruzada” a Gordon Clark (Scoot McNairy), un ingeniero electrónico desencantado de su trabajo, y la aún estudiante de programación Cameron Howe (Mackenzie Davis), con una mente brillante y unas ideas adelantadas para su tiempo, para conseguir plantar cara a la todapoderosa IBM con un nuevo PC portátil que de la campanada en el incipiente negocio de los ordenadores personales, teniendo en un segundo plano pero brillando con luz propia a la esposa de Gordon, la también ingeniera electrónica Donna Clark (Kerry Bishé). A lo largo de diez episodios nos narra todas las vicisitudes para alcanzar ese objetivo, camino durante el cual nos mostrarán las grandezas y miserias personales y profesionales de estos personajes. A pesar de usar una empresa y unos personajes ficticios, la serie toma elementos reales de situaciones y tecnologías de la época, convirtiéndose en una auténtica delicia para todos aquellos interesados en el mundo de los ordenadores y de sus inicios, sin dejar de ser una serie dramática que puede interesar a aquellos que no conocen nada de informática. Ya en los primeros capítulos nos representa la forma de como consiguen realizar la ingeniería inversa de la BIOs de IBM de la misma forma que lo hizo Compaq y Phoenix Technologies mediante la técnica de diseño de sala limpia. Por el resto de capítulos vemos pasar la revista Byte, el juego Adventure y la en aquel momento gran convención informática, la COMDEX de Las Vegas, junto a muchas pantallas de fósforo verde, alguna de las primeras de LCD, placas base, muchos chips y procesadores 8086. Y todo ello acompañado por una banda sonora compuesta por canciones de los ochenta, desde el punk hasta el electropop.

Si todos esto no es suficiente para picarte la curiosidad, tenemos al director argentino Juan José Campanella, ganador del Oscar por El secreto de sus ojos, encargándose de los dos primeros episodios y del episodio final. Si acaso te puede sorprender ver a este director en una serie de televisión norteamericana, Campanella no es la primera vez que lo hace ya que dirigió, entre otras cosas, varios episodios de la ya legendaria serie House. Y el otro incentivo, aunque ya la he citado antes, se llama Mackenzie Davis.

Lo que seguro que te estarás preguntando es que quiere decir ese Halt and Catch Fire del título de la serie, algo así como “pararse y prenderse fuego”. Esta era una supuesta instrucción, HFC, que tendrían los ordenadores IBM para detener la CPU pero que no existía realmente, una especie de broma privada de los programadores. Ya sabéis como somos los informáticos, unos raritos incorregibles. Aunque alguna rarita como Cameron Howe seguro que existe en el mundo de la informática y  ya quisieran muchos encontrársela.

Como extra aquí tenéis la estupenda intro de la serie que con unas breves notas musicales nos traslada directamente a los ochenta.

Publicado por el 12 septiembre, 2014 en Por fin es viernes | Lee el primer comentario