El Cosmonauta: nuevo trailer y fecha de estreno

Trailer El Cosmonauta from Riot Cinema on Vimeo.

Hoy estamos de estreno, os presentamos, recién salido del horno, el último trailer de El Cosmonauta, la película financiada mediante crowdfunding que hemos tratado varias veces en cornisa.net. Quizás no es muy espectacular, pero tiene buena pinta. Y por fin sabemos la fecha en que la película se estrenará, el 14 de Mayo. Marcadlo en vuestro calendario.

Publicado por el 15 febrero, 2013 en Por fin es viernes | Lee el primer comentario

La cultura

La cultura es cosa muy distinta. Es organización, disciplina del yo interior, apoderamiento de la personalidad propia, conquista de superior conciencia por la cual se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes.

Publicado por el 8 febrero, 2013 en Frases | Lee el primer comentario

Un Metro de Historia: Núñez de Balboa

Caminando por el madrileño distrito de Salamanca, divisando ya el cruce con Juan Bravo, podemos encontrar unos dulces que, aun bautizados con gentilicio ruso, pertenecen sin embargo al patrimonio de la confitería ovetense. Conviene decir, como consejo del día, para quien nunca haya probado un moscovita, que son un éxito asegurado entre propios y extraños. Nostros, que los hemos paladeado, no nos podremos resistir. Bien sabido es que lo primero es reconocer la natural debilidad frente a los placeres mundanos y azucarados. Hecho lo cual (el reconocimiento y la dulce adquisición), para transportar tan exquisita carga podremos acceder al metro sólo unos metros más allá (valga la redundancia) Estaremos descendiendo a la estación de Núñez de Balboa (de las líneas 5 y 9)

Los dulces eran por aquí distintos, y a buen seguro menos chocolateados, cuando Vasco Núñez de Balboa vino al mundo, en 1475, en la localidad extremeña de Jerez de los Caballeros. La información sobre su ascendencia familiar y sus primeros años es escasa, pero la Historia lo sitúa en 1501 explorando la costa caribeña, inmerso en la ibérica fiebre descubridora del momento. Con las ganancias obtenidas compró tierras en la isla de La Española (actual Santo Domingo), donde pasará unos cuantos años , hasta que sus muchas deudas le empujan a huir y unirse como polizón a la expedición que, encabezada por Martín Fernández de Enciso, se dirigía a tierras continentales. Sus conocimientos de la región le salvaron, tras ser descubierto, de ser empujado a una muerte segura, abandonado en algún islote.
Ya en el continente su carisma va haciéndole un nombre entre los españoles y, en 1510, tras la victoria sobre el cacique indígena Cémaco, fundará el que quizá haya sido el primer establecimiento europeo permanente en tierras continentales americanas: Santa María la Antigua del Darién. Aquí empieza la escalada del conquistador, que luego se convertiría en caída. Tras forzar la destitución del déspota Fernández de Enciso, Núñez de Balboa se convirtió en alcalde de la floreciente Santa María, para después deshacerse, en circunstancias poco claras, del entonces gobernador de la región, Nicuesa, alcanzando así el cargo de gobernador de Veragua.
Comienza entonces la conquista del istmo de Panamá, durante la cual oirá por primera vez entre los indígenas historias acerca de otro mar y de un rico reino situado al sur . Dispuesto a comprobar por sí mismo estos relatos, Balboa organizó una expedición desde Santa María y, el 25 de septiembre de 1513, a la cabeza de un puñado de españoles divisó en el horizonte ese “otro mar”, que bautizó como el Mar del Sur. Acababa de descubrir el mayor océano de la Tierra, el océano Pacífico (nombre acuñado unos años después por Magallanes durante su intento de circunnavegación del mundo) Cuatro días después del avistamiento, el día de San Miguel, bañados por las aguas del nuevo mar, los españoles “tomaban posesión” de la vasta extensión de agua, nueva a sus ojos, en nombre de sus soberanos. En este 2013 se cumple el quinto centenario de este descubrimiento y Panamá, hoy centro clave de las comunicaciones marítimas del mundo, lo celebra con diversos actos e iniciativas.

Fuente: Wikipedia (http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/aa/La_palma%2C_Dari%C3%A9n.jpg)

El Pacífico visto desde la región del Darién, Panamá (Fuente:Wikipedia)

Tras este hito histórico, Núñez de Balboa se encontró con la llegada de un nuevo enviado real, Pedro Arias de Ávila, cuya autoridad tuvo que acatar. Sin embargo, la ambición conquistadora de Vasco no se frenaría en ningún modo, llevando a cabo expediciones tanto consentidas como no consentidas, y descubriendo, entre otros lugares, el Archipiélago de las Perlas, donde se hallaría la “Perla Peregrina”, una de las más fabulosas joyas de la Historia, que, tras pasar por las manos de Felipe II y otros reyes y reinas de España, fue robada y llevada a Estados Unidos por José Bonaparte, atavió el cuello de Liz Taylor y se vendió hace poco más de un año por 9 millones de euros.

Finalmente, la desobediencia de Balboa, las envidias, venganzas y luchas de poder terminarían llevándole al cadalso, acusado de traición a la Corona. Murió decapitado, y proclamando su inocencia, en el enero tropical de 1519. Nada se sabe de los restos del explorador, deudor, polizón, soldado, alcalde, gobernador, adelantado, descubridor y conquistador, que traicionado y/o traidor, y no ajeno a la codicia y la violencia de la Conquista, cambió los mapas del planeta.

Óleo representando a Vasco Núñez de Balboa (Museo Naval de Madrid)

El hombre que dirigió su arresto, extremeño como él, continuaría el sueño conquistador hacia el sur. Hacia ese sur bañado por un nuevo mar. Su nombre era Francisco Pizarro. Pero esa ya es otra historia.

Y, coincidencias de la Historia, Juan Bravo fue un cabecilla del movimiento comunero castellano y acabó sus días del mismo modo que nuestro protagonista de hoy, sólo dos años más tarde, aunque en un abril vallisoletano. Un final muy visto en nuestra historia. Hoy sus calles yacen juntas.

Publicado por el 6 febrero, 2013 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Un Metro de Historia

Dentro del proceso de “madrileñización” de un foráneo hay ciertos cambios habituales en las conductas y las percepciones, pasos típicos en la adaptación al entorno. Tras años de rodaje por la capital, uno acumula kilómetros en la serpiente subterránea que traquetea bajo los suelos más o menos sórdidos de la Villa y Corte y pocas cosas le asombran ya como el primer día, siendo capaz de viajar con su mundo interior, su libro o su banda sonora particular, abstraído de las pequeñas historias que se transportan en los vagones, cuadros móviles del costumbrismo urbano.

En ocasiones, en cambio, uno retorna a su reflejo provinciano de observación, escucha y cierta actitud defensiva, y puede, en su soledad multitudinaria, contemplar alguna historia de amor, resquicios de otras vidas e ilusiones y un buen puñado de miradas tristes. La omnipresencia de los teléfonos móviles y ese convencimiento, tan capitalino, de que los seis grados de separación no viajan en transporte público también ponen a disposición de los oídos ciudadanos una buena galería de indiscreciones e injurias varias. No es éste el caso de dos parejas que el otro día charlaban animadamente, de pie y en actitud relajada, en un vagón del suburbano y que, recordando un viaje pasado, alababan las cualidades turísticas del mexicano destino de Puerto Vallarta mientras el convoy aminoraba la velocidad y entraba en la estación de Núñez de Balboa. Curiosa unión entre las pequeñas historias y la Historia, el mayor océano del planeta, que baña su límite continental en la costa jalisciense, se reencontraba con su descubridor en una parada de la morada línea nueve. Unamuno, quizá, diría que la intrahistoria, incluidas las desesperanzadoras historias que retratan a un país, viaja en metro, pero, la Historia, en cierto modo, también. O al menos podemos viajar hacia ella de estación en estación de la colorida maraña que mueve la urbe madrileña.

Curiosidad o manía, siempre me ha intrigado el origen de los nombres de los pueblos, las calles o… las estaciones de metro. La conexión 3G y la nunca suficientemente alabada Wikipedia ayudan mucho a resolver in situ estas dudas pero, más allá de la duda resuelta, el dato en sí, o incluso de los hechos históricos que se esconden tras él, los planos y callejeros pueden ser vistos realmente como mapas de la memoria colectiva. Moviéndonos con estos planos también podemos transitar por la Historia y sus personajes, y como un servidor y humilde aficionado encuentra buena cualquier excusa para divulgar historias del pasado que puedan servir de abono para el futuro,  presentamos aquí una serie de artículos para que viajemos un poco, metro a metro, en el metro. En un metro de Historia. Próximas paradas: Núñez de Balboa y Pacífico.

Publicado por el 4 febrero, 2013 en Historia olvidada | Lee el primer comentario