Criticar constructivamente

No necesito amigos que cambian cuando yo cambio, y asienten cuando yo asiento. Mi sombra lo hace mucho mejor.

Publicado por el 26 abril, 2012 en Frases | 2 comentarios

Augusto no quiso ser menos que César

Si hay algo que le debemos a Julio César es nuestro calendario actual, ya que el fue él quién encargo que se le diera forma llegando prácticamente a nuestros días, con tan solo la reforma realizada por el Papa Gregorio XIII. Aunque como veremos, su sobrino y primer emperador de Roma también quiso dejar su impronta.

Busto de Julio César

A lo largo de la historia de Roma el calendario había sufrido numerosos cambios, llegando en época de César a ser de 366 días  y cuarto, dividido en trece meses, que incluían más o menos los actuales más un mes intermedio entre Febrero y Marzo (que era cuando comenzaba el año romano), de 22/23 días, denominado Mercedino. Esto había llegado a provocar un desfase con las estaciones climatológicas que no podía continuar, ya que cada 35 años se adelantaba un mes. Para ello César encargo a Sosígenes de Alejandría que realizara un estudio para adaptar el año civil al año solar. Y así, en el año 46 a. C, se añadió al mes de Septiembre un intervalo de 67 días para corregir el desfase acumulado. El siguiente paso fue establecer el año de 365 días, dividido en 12 meses, con 31 días los impares y 30 días los pares, completándose Febrero, el último mes del año, con los 29 días que faltaban. Pero aún así, quedaba un pequeño desfase  por corregir, ya que el año astronómico dura algo más de los 365 días, así fue como se estableció el año bisiesto, que añadiría un día más a Febrero cada cuatro años, contando ese año con 30 días. Así había nacido el calendario juliano.

Busto de Augusto

En este momento os estaréis preguntando ¿Febrero no tiene 28 días y los años bisiestos 29? Pues ahí queríamos llegar. Tras la muerte de César, el mes de Quintilis había sido renombrado como Julius en su honor. El senado de Roma, para no herir el orgullo del emperador Augusto, decidió en el 23 a. C dedicarle el mes de Sextilis, nuestro actual Agosto. Pero según la división del calendario juliano,  el mes de Julius tenía 31 días, por lo que para que la cosa estuviera igualada, había que añadirle a Augustus un día más, restándoselo al mes de Febrero. Esto provocó también que los cuatro meses siguientes cambiaran la duración, pasando de 31 a 30 septiembre y noviembre, y de 30 a 31 octubre y diciembre. Y así es como, por halagar la vanidad de un emperador, el mes de Febrero se quedó con 28 días.

Publicado por el 16 abril, 2012 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Qué noche la de aquel día.

La noche, marco predilecto de leyendas y relatos, fuente inagotable de temores y terreno propicio para la superstición y el miedo. Este periodo de tiempo entre la caída y el renacer del sol, escenario de los sueños de los genios, de la inspiración onírica del surrealismo y también de pesadillas pobladas por monstruos, ha sido, fundamentalmente, y en particular hasta el desarrollo de la luz eléctrica, un limitante a las facultades humanas. Lo más juicioso en tiempos pretéritos era recogerse en el hogar y aguardar la llegada la la luz del nuevo día. Los caminos, huérfanos de luz,  en especial en ausencia de luna, y frecuentados por salteadores, lobos y quién sabe qué seres malignos, no eran un lugar seguro para el individuo común y en los callejones oscuros de los barrios sórdidos de las ciudades uno se podía dejar la vida en cualquier cuchillada furtiva por cualquier cosa que valiera más que nada, o ni siquiera eso.

En el transcurrir del mundo, las más noches han pasado como un tiempo del descanso hasta la nueva jornada, pero también han existido las noches de las otras vidas (las licenciosas o las volcadas al trabajo a la luz de una vela), de las traiciones o de los aquelarres de las brujas. Posiblemente la Historia se ha escrito más a la vista del astro rey, pero a decir verdad nunca duerme. Las crónicas históricas y la creación literaria nos han dejado algunas noches para recordar. Por citar dos ejemplos muy conocidos, mientras Shakespeare nos cuenta el Sueño de una noche de verano, la tradición árabe nos ha legado no una, sino mil y una noches, en las que Sherezade se sobrepone a su destino de relato en relato.

También había caído la noche cuando, al mando de Hernán Cortés, los españoles cercados en Tenochtitlán intentaron abandonar la capital azteca aprovechando la oscuridad. A pesar de las precauciones, las tropas del conquistador extremeño fueron sorprendidas por miles de guerreros que les acorralaron mientras intentaban cruzar el lago que rodeaba la ciudad. Los soldados españoles sufrieron numerosas bajas, se perdió la artillería y casi todo el tesoro de Moctezuma. Este episodio se convirtió en uno de los más conocidos de la conquista de América y pasó a la historia como la Noche Triste. Cortés, que, según cuenta la leyenda lloró esa noche al pie de un ahuehuete (árbol típico de México) no sometería la ciudad mexicana hasta más de un año después.

La Noche Triste

Una de las épocas más oscuras de Europa también tuvo sus noches oscuras (y muchas), aunque para la historia han quedado con nombre propio dos, testimonio del horror nazi. En 1934, para afianzar su poder absoluto sobre las estructuras del estado alemán, el régimen nazi llevo a cabo una purga para eliminar adversarios políticos, dirigida fundamentalmente contra las SA, cuerpo paramilitar de cuyo poder e independencia Hitler recelaba. Entre las decenas de asesinados estaba su líder, Ernst Röhm. Este suceso, uno más en la estrategia nazi para someter todas las voluntades alemanas por la vía del terror, figura en los libros de historia como la Noche de los Cuchillos Largos. Cuatro años más tarde otra noche de muerte y destrucción llevó a las calles de Alemania, en toda su crudeza, el antisemitismo nazi. En la Noche de Los Cristales Rotos el gobierno alemán promovió y jaleó un ataque coordinado y encabezado por las tropas de asalto del régimen en el que casi todas las sinagogas del país fueron destruidas, los cementerios fueron profanados, las tiendas regentadas por judíos destrozadas, miles de personas fueron detenidas y decenas de ellas asesinadas.

Otra noche, que se mueve entre la fe, la fantasía y la historia, vio nacer en Belén a Jesús de Nazaret. Aunque el lugar, la fecha y el hecho puedan ser discutidos, el mundo no volvería a ser el mismo. Esta noche es Nochebuena y mañana Navidad.
Eso pudo decir George Washington veinticuatro horas antes de otra noche histórica (dejando aparte las muchas que hay en cada edición de la Champions League…) mientras, como general del Ejército Continental trataba de decidir el próximo paso del sueño libertador norteamericano. En su escritorio dejó una escueta nota manuscrita resumiendo en tres palabras su decisión (“Victory or Death”) y esa noche de 1776 sus tropas cruzaron el río Delaware, sorprendieron y derrotaron a los británicos y a los mercenarios hessianos y obtuvieron una victoria decisiva para la independencia de las trece colonias que se convertirían en los Estados Unidos.

Washington cruzando el Delaware (obra de Emanuel Gottlieb Leutze)

Y mientras escribía estas líneas se ha abalanzado la noche, siempre fiel a su cita. Las luces se van apagando, la Historia seguirá avanzando, y a un servidor le toca un sueño anónimo y esperemos que reparador, que, ya se sabe, el poco dormir y el mucho leer puede llevar a la sequedad del cerebro, como me han contado que le pasó a un hidalgo ingenioso. Mañana será otro día.

Publicado por el 10 abril, 2012 en Historia olvidada | Lee el primer comentario

Google Code Jam 2012. Participa y entrenate

Un año más, Google organiza su concurso anual de programación a nivel mundial, el Google Code Jam 2012.

Google Code Jam

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre la celebración de este evento, y sobre los resultados del último concurso. En aquella ocasión, el representante español con mejor resultado fue Landertxu, que quedó en el puesto 64.

Sobre la edición de este año, las normas no cambian apenas. Ya se ha abierto el periodo de inscripción, que finaliza el 13 de abril, que será cuando comience la ronda de clasificación.

El objetivo del concurso sigue siendo resolver una serie de problemas, para lo que será necesario implementarlo con un lenguaje de programación. En principio vale cualquier lenguaje, ya que la ejecución del programa la realiza cada concursante. Posteriormente, mandarán los resultados solución del problema, que se validarán si son correctos o no, y el código fuente del programa desarrollado.

Una vez más, tras una serie de rondas, se clasificarán los 25 primeros concursantes para disputar la final de una forma presencial en las oficinas de Google en Nueva York.

Aunque el Google Code Jam se está convirtiendo en el concurso de programación más importante a nivel mundial, no es el único. TopCoder lleva mucho tiempo organizando concursos de este tipo y se celebran de distintos tipos a lo largo del año.

Pero quizás, el más conocido en el ámbito universitario es el concurso que organiza la ACM (Association for Computing Machinery), el ACM-ICPC (International  Collegiate Programming Contest).  En este concurso compiten equipos de tres estudiantes de distintas universidades. El objetivo final sigue siendo la resolución de una serie de problemas programando en un lenguaje determinando y empleando distintas técnicas de algorítmica.
Dentro de este concurso de la ACM, la Universidad de Valladolid dispone de un Online Judge que puede ser empleado por cualquier usuario que se registre en el sistema. Este sistema propone más de 1000 problemas que deben ser resueltos usando los lenguajes C, C++, Java o Pascal. El usuario enviará su código fuente, y será el Online Judge quien ejecute el programa y comprueba si resuelve el problema de forma correcta en un tiempo concreto. Además, es posible encontrar estadísticas sobre la resolución de los problemas propuestos. Así, por ejemplo, el primer problema que propone, denominado 3n+1 y basado en la conjetura de Collatz, ha sido intentado por 66465 usuarios, de los que 48103 lo han conseguido resolver en alguno de sus intentos. Además el lenguaje favorito para la resolución de este problema ha sido C++.

Estadísticas Resolución Problema 3n+1

Estadísticas Resolución Problema 3n+1

Sin duda, un buen lugar para entrenarse si se quiere participar en el Google Code Jam.


Más información:
Página de Google Code Jam
Twitter: @googlecodejam
Facebook: googlecodejam
ACM Online Judge

Publicado por el 2 abril, 2012 en Tecnología | 4 comentarios